Terapia – Ella

¿Me pregunta si me casé enamorada?

Me duele decir que sí, pero creo que fue tan sólo un instante, minutos en el tiempo que no sentimos al estar comprometidos con un sentimiento que hasta ahorita creo, ambos no lo entendimos por ser jóvenes.

Fueron tiempo muy bonitos a su lado, como nosotros nuestras familias se entendían muy bien, estábamos muy a gusto en todo lo que nos rodeaba, empezamos como compañeros y fue ahí donde comenzamos a conocernos, me sentía plena desde ese entonces estar a su lado.

Ambos tuvimos parejas que no duraban mucho y regresábamos a buscarnos. Entrando a la universidad nos dimos cuenta que nos pertenecíamos. Fue tan lindo todo, cada detalle que ambos nos dábamos, me sentía tan protegida y segura a su lado, me sentía única en su vida, sus pensamientos y sobre todo su corazón pero aclaro, jamás deje que mi mundo girara en torno al suyo y creo él igual.

Trabajé en una agencia de modelaje por lo cual eh estado rodeada de hombres muy guapos y ninguno deseaba tanto como a él … ( suspiro).

Es difícil en éste momento hablar de todo eso que pasó por que aún me duele mucho, pero continuemos.

¿Me regalas un poco de papel? Por favor. perdona si aún sigo llorando.

Gracias.

En fin, decidimos casarnos y vivir juntos, nuestro departamento lo decoramos con nuestros gustos y todo era el espacio entre su mundo y el mío pero un mismo universo.

Me gustaba dormir a su lado y despertar en sus brazos. Hacerle de comer y cosas así por el estilo.

Cada mañana hacíamos el amor, me encantaba como nos entregábamos, como si fuera la primera y última ves que lo hacíamos con muchas ganas y muy apasionante.

Cuando nos íbamos a trabajar lo abrazaba fuerte para que todo el día me recordara con el perfume que le gustaba, tantas cosas que creo no fueron suficientes, nunca supe si el me celaba, por una parte pensaba que era por que confiaba en mi por otro lado comenzaba a pensar que no le interesaba.

Con el tiempo lo comencé a ver muy cambiado y creo a ambos nos llegó la monotonía, él en un tiempo muy corto vi que su indiferencia y apatía se convertía en alegría y obvio no era por mí.

Una noche me atreví a revisar su celular, y lo entiendo perfectamente, fallé en su privacidad pero ya no podía seguir así y creo ha sido el dolor más grande que he sentido en mi vida y en el pecho; como si algo se rompiera lentamente y me torturara por dentro, ese dolor recorría todo mi cuerpo y me tiraba emocionalmente, no quería comer y que nadie me viera llorar.

¿Así duele el amor?

Pensé que llorando se calmaría todo pero no, me dejaron de salir lágrimas y aún sentía ese dolor en mi interior. Algo que me es difícil de expresar con palabras pero que cada que me acuerdo me vuelve a doler igual.

Había otra mujer en sus pensamientos y (suspiro) en los lugares donde antes solo existía yo, ya estaba ella bien establecida y por él.

Las palabras que le decía, las formas, etc. Había entendido que todo eso ya no era para mí, me lo estaba quitando para dárselo a ella. Llore como nunca, lo confronté y en lugar de que él lo aceptará resultó que él es quien había sido víctima de traición por parte mía al revisar su celular y violar un acuerdo. No lo entendía de verdad y desde ese momento ya nada fue igual.

 

Perdona si mis lágrimas me impiden hablar pero, me es difícil decírtelo a ti…

Te decía, al menos a mí ya no me escribía decía que tenía mucho trabajo pero con ella a cada momento lo hacían estando trabajando juntos, ya ni siquiera iba por mí al trabajo pues después me enteré que se regresaban juntos y él la iba a dejar a su casa. No podía vivir con eso.

¿Y yo? ¿Dónde quedaba?

Ya casi no cruzábamos palabras pues ese tema salía nuevamente a flote y comenzábamos a pelear, por las noches nos dormíamos cada quien de su lado o a veces él en el sillón.

Todo estaba terminando, trataba de arreglar las cosas; le decía que por favor la dejara, que aquí estaba yo, que yo necesitaba: su cariño, su amor, todo.

Pero no se daba cuenta de lo que estaba sucediendo, decía que eran celos e ideas mías. Hasta que me di por vencida, él no se daba cuenta de cómo me desvanecía y eso me dolía aún más.

Una noche me dijo que sí que la iba a dejar y que no le iba hablar nunca más, pero ahora era peor, se escondía en el baño para escribirle cualquier idiotez, diario en las mañanas le daba sus buenos días, por las noches antes de llegar a casa y después de haberse regresado juntos le deseaba bonita noche, en el trabajo se iban a comer juntos de echo me comentaron que hasta la gente de ahí pensaban que eran pareja, habían quedado en un acuerdo de cuando y como mandarse mensajes cuando no estuvieran juntos. Me destrozo aún más y me di cuenta que le di más de lo que merecía.

Decidí que era momento de irme, ya no podía estar a su lado por más tiempo, en ese tiempo conocí una persona que creo fue la indicada ya que sin conocerlo me desahogue bastante con él, me ayudo en el proceso.

Dejé de llorar y cuando abrí los ojos para un nuevo despertar vi por primera vez los suyos y me perdí en su mirada, él no dejaba de sonreírme y comenzamos a conocernos mucho más.

Teníamos mucho en común y de nuevo me hizo sentir bonito por decirlo de algún modo y con un beso decidimos dar el siguiente paso. Ya había tramitado el divorcio era solo cuestión de darle los papeles para que los firmara. Una día no quise llegar a casa y cuando por fin me aparecí él me esperaba molesto pero no lo deje ni hablar, le di el sobre y él se quedó sin palabras, fui a buscar mis cosas para guardar todo en una maleta y sin mirar más hacia atrás me fui.

Dejé todo lo que me recordaba a él y todo lo que me dolía. En él trabajó hablé con mi jefe que me cambiara a otra agencia por tales motivos y no comentará con nadie sobre a donde me cambiaban, igualmente hablé con mi familia que no dijeran nada de mí y de echo ellos estaban muy molestos con él.

Ahora vivo en un pequeño departamento donde me agrada estar sola, tengo solo lo que necesito, inicie una nueva vida con una persona que estamos llevando esto muy bien y ambos aprendemos uno del otro. Sé que él… me ha buscado y a preguntado por mí pero afortunadamente mientras él estaba con ella yo me desvanecí por completo y en silencio de su vida.

Todavía lo recuerdo y me sigue doliendo pero sé que no puedo olvidar un tan poco un sentimiento que duró por años pero la vida sigue. Por fin después de mucho tiempo encontré las razones para sonreír y ser feliz en la vida.

Me siento muy bien en todos los sentidos no me interesa que ha sido de su vida o si se quedó con ella, ya no me interesa nada. De echo mi plan a largo plazo es formar una familia con mi nueva pareja y tener dos hijos .

Bueno creo se terminó la hora y tengo cosas que hacer no espero que me diga nada ni que solucione algo que tengo atorado, si vine es porque tú me insististe mucho y lo acepté ¡ah! y por si tiene dudas como me daba cuenta de todo lo que él hacía con ella ( sonrisa burlona) eres hombre y nunca me lo vas a creer.
Amigo del alma me hiciste llorar, reír y todo en una hora… Pero es hora de irme. Adiós.

-Wow, nos vemos gran mujer y muchas felicidades.

 

#yovueloconyezidy

Terapia – Él

¿Me pregunta que si me casé enamorado?

La respuesta es sí, nos conocimos en la prepa y desde ahí fuimos grandes amigos, nos llevábamos muy bien, me sentía genial a su lado, salíamos a muchos lados a caminar y conocernos un poco más. Entrando a la universidad la vi de una manera totalmente diferente comencé a sentir amor hacia ella, una ternura al querer abrazarla y no dejarla ir nunca más, ella sentía lo mismo y poco a poco fuimos cediendo a nuestros sentimientos.

Terminamos  la carrera como pareja y decidimos que era el momento de casarnos y vivir por fin juntos, tenerla todas las noches a mi lado protegiéndola y ver con dulzura su rostro cuando ella se iba al mundo de los sueños, tan indefensa siempre la veía, todas las mañanas era también mía hacíamos el amor con dulzura y tal vez cierto frenesí para que cuando se fuera a trabajar nunca se olvidará de mí, era maravilloso verla después de bañarse, salía con una toalla en la cabeza y preparando el desayuno mientras se ponía su ropa interior.

Su aroma me lo llevaba todo el día para mí y así me gustaba. Cuando pasaba por ella a su trabajo me gustaba ver todas esas facetas que en ella pasaban: estresada, molesta, triste, alegre, insípida, se me hacía increíble que todo eso lo hacía sentir en ese lugar y era cuando mi yo entraba pues era mi trabajo siempre tenerla feliz a mi lado.

Y así fue por mucho tiempo hasta cierto día que conocí a una persona en mi trabajo.

Yo no la había visto en el edificio pero ella me decía que ya tenía tiempo ahí y ella si ya me había visto. Como sea, nos íbamos a comer juntos, compartimos nuestros números de celular y por ahí conversábamos, reía mucho con ella, era muy inteligente y comenzaba a mirarla más y  ahí descubrí su belleza jovial, cualquier era el pretexto para mandarle un mensaje y ella me respondiera, hacía sentir de nuevo la emoción que hacía muchos años ya no lo tenía y esta tal vez era de una manera diferente que hacía que nos buscáramos más.

Con mi mujer llegó un momento donde descubrió mis mensajes y tuvimos una discusión bastante fuerte y desde ahí lo nuestro se me fue de las manos pero añoraba que amaneciera para poder ver a la otra mujer y no escuchar los reclamos de la mía.

La felicidad se le esfumaba a mi mujer y sus inseguridades florecían cada vez más. Ya no pasaba por ella a su trabajo, cada quien agarraba su camino y yo por supuesto esperaba a la otra para irnos juntos y pasar más tiempo hablando, llegó un momento donde mi mujer y yo ya no cruzábamos palabras, la verdad no me interesaba pues en mi mano conversaba con la otra dándole sus buenos días y mandándole muchos besos.

Un trágico día en esas salidas que hacía ya con la otra nos besamos y mi mundo cambio, sentí su cuerpo cerca del mío que hizo que ardiera de pasión y hasta ahí quedo, ambos con ganas de más.

Llegue a mi casa, deje mis cosas y ella no estaba, esperé un momento más, decidí marcarle a su celular y me mandaba a buzón. Pasaban las horas y comenzaba a preocuparme y para no sentir eso le mandaba mensajes a la otra para distraerme un rato.

Llegó la media noche y ella aun no aparecía, insistía con el celular y nada. Me quedé dormido en el sofá esperando a que llegará y pensando todo lo que le iba a decir y reclamar.

Escuché en la mañana cuando la puerta se cerró con fuerza como azotándola y era ella, inmediatamente me levanté enfurecido y cuando iba a decirle la primera palabra, me puso en la cara un sobre cerrado y me dijo que eran los papeles de divorcio.

No había que los uniera más como hijos así que no teníamos por que hacer las cosas más difíciles, mencionó que sólo venía a recoger sus cosas y se marchaba, me quedé sin palabras.

¿Qué había pasado? ¿Desde cuándo?

Ella se fue, su aroma se fue, su cuerpo dormido e indefenso y bajo mi protección se había ido, años de compartir tantos momentos se habían ido tras esa puerta. Escuché mi celular que había llegado un mensaje y era la otra, le contesté bastante seco y cuando colgué comencé a llorar y ver que por tan poco había perdido todo.

Con mi mujer yo quería toda una vida y eso se había acabado.

Tome de nuevo el celular queriendo comunicarme con mi mujer y solo me mandaba a buzón.

Es por eso que estoy aquí, porque no sé qué hacer, la extraño y la necesito, aun no firmo los papeles de divorcio porque no quiero que se me vaya así de las manos, no he podido con ella aclarar cosas o al menos pedirle perdón…

Me siento tan desesperado, es la primera ves que acudo a un lugar así, para que me aclare la mente, ayer fui a una iglesia para que le ablande su frió corazón o calme su dolor.

De verdad la amo, fui un idiota al ilusionarme con la otra. Mi vida está con mi mujer, la sorpresa que tenía antes que la otra llegará y que me mata , es que estaba listo para ser padre y pasar con ella esa etapa tan maravillosa que cuentan.

¿Qué hago? Han pasado tres semanas y no la he visto, ha cambiado de trabajo y ni su familia me dice dónde está. Siento como si se hubiera esfumado de la faz de la tierra.

La extraño …

Que te puedo decir, es el pan de cada día, ella no va a regresar pues la heriste hasta lo mas profundo de su ser, es claro que aun te ama pues no te quiere ver para no llorar y que te des cuenta que está totalmente destruida, quiere estar alejada de todo lo que le hacía daño y eso eras tu. Respeta sus decisiones y si en el momento en que ella te reclamaba día a día te molestabas, pues hiciste mal, era el momento en hablar con ella y abrazarla aunque fuera el mismo tema. Sabes que te hablo como médico pero eres mi amigo así como de ella. Te espero mañana a la misma hora y hoy te desahogaste mañana iniciaremos la etapa de resignación.