Amor de locura – Fragmentos

Bueno como les había comentado el principio de la relación con mi marido fue puro “amor y dulzura”, nos casamos  y vivimos un rato enamorados. Después de un tiempo la chispa se apagaba y ambos nos sentamos a platicar para ver qué es lo que sucedía.

Resulto que ambos queríamos probar más cosas y estábamos en total de acuerdo en experimentar, lo que nos llevó a tener varias aventuras de todo tipo.

En ésta ocasión,  te puedo decir que una de las primeras que hicimos fue con los disfraces.

Me tocó ser su esclava sexual, mi atuendo era un collar donde él me podía pasear por toda la casa, un corset negro que delineaba mi estrecha cintura, unas pantys con orificios desde el trasero hasta mi vulva, y mis pechos al aire.

En nuestra cama teníamos cadenas para cuando él quería atarme, y un látigo como de cuerpo pero no, cuando el me azotaba, no dolía al contrario se sentía riquísimo.

Bueno, cuando él llegaba de trabajar ( y dentro del  juego),  yo le ponía  la comida en la mesa y mientras le servia agua o acomodaba  los cubiertos,  él me apretaba las nalgas  o me daba mis respectivos correctivos.

Había ocasiones donde mientras el cenaba yo le hacía un oral hasta que se venía en mi boca.

Me decía que le gustaba sentir los dos placeres mas grandes de su vida, el sexo y la comida, sobre todo la mía y eso hacía que me amara mucho más cada día. Cuando quería también sobre  la cama me esposaba las manos y me hacia el llamado “sexo salvaje”,  fue cuando conocí el placer de mi Punto G, fue tanta la estimulación que eche el “chorro” y el se vino inmediatamente en mis pechos.

Lo mas tierno es que en cada final siempre me preguntaba si estaba bien, me daba besos, me decía te amo, y después ya me apapachaba

¡Ah! Deja te digo como me cogía: como estaba esposada de las manos, me levantaba las caderas y me lo hacia fuerte, apretando mis pechos, luego me besaba moviendo su lengua por toda mi boca, había ocasiones en que después de mi cogida y antes de que él se viniera, se salía y dirigía su miembro a mi boca para que le hiciera el oral, agarrando mi cabello y dirigiendo los movimientos.

Regresando a cogerme y terminar con broche de oro, ponía mis piernas en sus hombros para que entrara mas su miembro y sus testículos chocaran son mis nalgas, ambos sentimos como escurría todo nuestro “vino del amor” , me lo hacia fuerte o suave hasta que llegaba  y sentía su chorro tibio salir de mi sexo.  Me liberaba y me tocaba hacerle nuevamente el oral para recoger ese preciado líquido.

Cuando me tocaba ser sirvienta (el atuendo bastante escaso), mientras yo tallaba el piso en cuatro puntos él llegaba y me tomaba por atrás cogiéndome sin dejar de tallar el piso, otras veces el se sentaba en el sofá y me pedía que sacudiera las cortinas, así que me subía a una silla y apuntando a sus ojos movía mis nalgas o me agachaba para que el tuviera un buen espectáculo mientras él se masturbaba.

Obviamente  a mi también me tocaba ser la domadora, mi traje era casi igual  que de esclava sexual,  solo que yo usaba unas botas largas y negras que me llegaban arriba de la rodilla.

Cuando le pedía me hacía la comida y me lo entregaba en tanga (si, efectivamente, por mi acepto usar ese tipo de  calzones para hombre jaja), yo hacía que cayera poca comida sobre mis pechos y él con su lengua lo limpiara, o mientras veía una película le decía que me hiciera un oral, sentada en el sofá,  mi tv de frente y mis piernas completamente abiertas el se ponía en 4 y me lo hacía hasta que quedaba satisfecha. 

Otras veces yo le ponía las esposas y lo montaba

Me movía de arriba abajo o de enfrente para atrás, me gustaba ver como se aguantaba las ganas de llegar por tan rico que sentía, yo masajeaba mis pechos ante su mirada,  luego me levantaba y hacia que lamiera mi sexo, también yo moviéndome y él con su lengua hacíamos la combinación perfecta. Ya fuera de frente de él o de espaldas lo cogía para que viera mis nalgas moverse y no las pudiera apretar o besar y así hacerlo sufrir un rato. 

También llegué hacerla de “teibolera”, lo sentaba en una silla y le bailaba, él me ponía dinero por donde pudiera y para asimilar un  privado nos metíamos al baño a coger, me decía que estaba casado y estaba cumpliendo la fantasía de hacerlo con una “puta bailarina”.

Afortunadamente él también me bailó,  a su manera sin tanto movimiento sexy pues ni cumbia bailaba, pero  lo hacía muy bien y se lo recompensaba con un sexo bastante rico.  

Otra ocasión yo la hice de Prostituta, me fui a parar a una esquina y él enseguida llegó con el carro, le di mis tarifas y no alcanzamos a llegar a un hotel , la calentura nos ganó y nos quedamos estacionados en un parque ya de noche, ahí mismo sentado en el auto me agachó para hacerle el oral mientras él con sus dedos me penetraba  y agarraba mis nalgas.

Enseguida me dijo que nos pasáramos a la parte trasera del auto y lo hicimos de misionero ( fue bastante incomodo). Con palabras como: perra, coge, callejera, te gusta mi verga, etc. Y  la adrenalina de que nos fueran a cachar fueron ingredientes para llegar a nuestro objetivo hasta que escuchamos que alguien tocó y nos alumbraron con  una lámpara, si, nos cayó la policía y lo que mi marido me iba a dar por ser su prostituta se lo dimos al “poli” de mordida.

Para la siguiente ves te contaré la historia de cómo comenzamos el mundo swinger.

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8 pensamientos en “Amor de locura – Fragmentos

  1. Woow que forma tan natural de describirlo
    Se le tan natural que no dudo mas de uno se vera reflejado en este relato
    Me encanta y créeme que soy fan de tus letras
    muchas Felicidades !!!

    1. Muchas gracias Oten y bienvenido 🙂

  2. Jajajaja qué buena forma de salir de la ñones del mártirmonio, cumpliendo fantasias mutuas, experimentando, una buena historia en dónde el lenguaje corporal es el protagonista, palabras altisonantes que aquí se transforman en alagos y los golpes en caricias. La fantasía se disfruta con la confianza y mutua comunicación… Genial Yezidy.

    1. Oigres!!! ya se te extrañaba asi es que mejor que disfrutarlo con alguien de la cual tienes mucha confianza…
      jaja ñoñes!! que se me hace que tu eres un ñoño

      Grandes Saludos Oigres!

  3. Me encanto esta segunda parte… y el final me dio risa… saludos yezidy y gracias por deleitar mi vista con tus relatos… cuidate…

    1. jajaja lo de la mordida al poli jajaja Bienvenido Evander

      Saludos !

  4. Ese es el gran toque que tenemos que dar pra satisfacer a nuestra pareja y tener esa armonia para mantenerse feliz, y vaya que nos das grandes tips para poder aplicarlos, gracias yezidy por este gran viaje!!

    1. Muchas gracias Jose, la comunicación, el respeto y un colchón son la base de todo en la pareja… Saludos.

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