EPÍLOGO

EPÍLOGO

Adelante doctor. Está en la recamara.
Mire en que estado la encuentro y no se ha levantado para nada.

Apenas salí por sus medicamentos después de regresar de Hospital General y no me tarde mas de 15 minutos.

——–

Dejeme darle un poco de agua para que no se nos desmaye y le voy a poner ésto por el brazo.

Ayúdeme a sostenerla.

Hay que llamar a una ambulancia, tiene 40 de temperarura.

Está hirviendo y parece que tiene alucinaciones.

Sólo esperemos en Dios que no quede mal y pronto se le baje.

DÍA 5

No dejan de tocar en la puerta.

Me voy a mi habitación. Nunca había sentido éste miedo. 

Me asomo por la venta y siendo creo, el atardecer. Lo único que logro ver es neblina, mucha neblina.

Me recuesto sobre mi cama. La temperatura baja considerablemente. No me tapo por que la ropa ya me estorba y mi piel no deja de sangrar.

Me recuesto y logro dormir un rato por mi debilidad. 

Lo que me despierta.son los zumbidos de las moscas negras que ya están por casi toda la habitación.

Trato de moverme pero me es imposible, con mis manos tocando mis piernas me.doy cuenta que mi piel es viscosa.

Mis labios se caen a pedazos. Mi lengua es áspera y me duele pasar lo poco de líquido que supongo que es sangre.

Mis ojos los siento hinchados y me arden. La vista es nublada.

Levanto mi mano para tocar mi abdomen que siento que algo se mueve…

Son gusanos que han crecido desde mi interior. Siento el hueco y del cual comienza a soltar un aroma a muerte.

Me da vértigo y mareos demasiado fuertes. 

La moscas me rodean y en mi incuban los huevesillos.

Me.siento tan débil.

A lo lejos escucho como siguen tocando fuerte. En poco tiempo tiran la puerta.

Y el ambiente cambia…

Ya no escucho las moscas. Mi habitación parece otra o en un futuro muy abandonada.

Huele a podrido.

Hay unos pasos que se aproximan… Cierro mis ojos por miedo y de pronto siento alguien observándome.

Abro con miedo mis ojos y veo dos sombras delante mio. Tratan de arrancarme las extremidades y con mis últimas fuerzas me defiendo.

Abren mi boca y me dan un liquido frío que hace que me desvanezca.

DÍA 4

Mi conejo se descompuso demasiado rápido. En horas ya había moscas negras volando por todos lados. Lo tomé como pude y lo arrojé por la ventana.
Comencé a matar las moscas pese a mis dolores.

Por ratos lograba conciliar el sueño y creo eso fue lo que me ayudo a recuperar un poco de fuerzas.

Yendo a la cocina me doy cuenta que casi no hay nada y lo poco que hay me lo devoro en minutos. Solo a mi se me ocurre enfermarme a finales de quincena.

Comienza un dolor fuerte en mi estomago y hace que vuelva a vomitar todo.

Me doy cuenta que mi cabello se comienza a caer en mechones. Entro en mas desesperación.

Grito desde mi ventana a quien me fuese a oir. No pasa nada. Me asomo para ver a mi conejo ya no está.

Mi boca está seca y lo que tomo lo vomito.


Me siento mareada y con nauseas. 

Trato de tranquilizar mi mente leyendo uno que otro libro y pequeños fragmentos. Es inútil.

Me desnudo la comezón es tal que me eh sangrado todo el cuerpo.

No sé si en el hospital agarré algún hongo o algo que estå haciendo que mi piel me de comezón y mas, me sangre de esa manera.

Comienzo a llorar nuevamente y de desesperación tiro todo lo que tengo a mi alrededor.

Me tiro al piso y me doy cuenta que huele a putrefacción.

Araño mi piel rasgando todo pensando que igual y era un sueño el cual ya quería despertar.

Me duele la piel, comienzo a gritar y mi garganta me lo impide.

Mis Sollozos son lo único que logro escuchar.

A lo lejos escucho gritos y que alguien rompe y destroza todo en casa de mi vecina. Me asomo pero no logro ver a nadie.

Silencio nuevamente.

Alguien toca la puerta y rápido me levanto para abrir, pero antes miro por el ojillo. No hay nadie.

Vuelven a tocar y sigo sin ver a nadie.

PARTE 2

Sin darme cuenta logré dormir un poco, miré el reloj y se había detenido (malditas pilas de $10 que no duraban).

Busqué mi celular y no me quedaba mucha pila, me apresuré a ver si ya le había llegado el mensaje a mi novio y nada. En ese instante se apagó. Olvidé ver la hora. 

Me seguía doliendo la cabeza pero no como hace unas horas, tenía muchisíma sed y preferí levantarme por un vaso de agua.

Con dificultad logré dejar la cama atrás y me dirigí hacia la cocina, me serví agua y la sentí como gloria, tome dos vasos y aún seguía teniendo sed.

Vi por la ventana por el relajo de patrullas y ambulancias que medio me acordaba pero había un silencio abismal. 

A lo lejos se veía humo cómo si algo grande se hubiera quemado, ahora entendía todo.

Ya mas relajada me dirigí a ver a mi conejo y me sorprendí que se veía muy decaído y enfermo. Lo intenté mover y no respondía al 100. Me desesperé tanto que agarré el teléfono de casa e intenté llamar a mi novio fue cuando descubrí que no había luz por lo tanto no tenía tel.

Intenté darle su lechuga y agua con mi dedo pero era en vano. Tan solo se movía para que le quitara eso de su boca.

Yo mientras tanto comencé a sentir algo raro en mi cabeza, como si algo carcomiera mi cerebro. Me senté en mi sillón y me dio comezón en la espalda sentí una extraña resequedad. 

Mis dolencias de la nada comenzaron aparecer y dejé a un lado a mi conejo bien acomodado por si era momentáneo lo que tenía y me dirigí a mi cama.

Tenía muchas ganas de salir y buscar a mi novio pero no podía casi casi era la paciente cero.

En instantes salió un helicóptero de la nada y ¡Pum! Hubo una explosión muy grande que iluminó el cielo e hizo retumbar mis ventanas.

Vampirya

El día y la hora ya estaban confirmados, cuando llegó el momento ahí estaban los dos. El ambiente era frió y un poco tenso, ella estaba callada pero inquieta, él un poco desconcertado. 

Cuando estaban sobre la cama ella se quitó la ropa y él vio que sus piernas y su cara estaban mas delgadas que nunca, pero lo que él no sabía es que ella  desde hace mucho tiempo atrás no comía y estaba muy hambrienta.

Ella veía sus formas y aún no podía creer que ese humano le hacía latir su frió y duro corazón. ¡Pero tenía hambre! De probar su dulce néctar que siempre olía a través de su piel.

En una ocasión   ella olio su pecho desnudo y le dijo que su aroma era increíblemente delicioso. ¡Si! a sangre fresca de la cual ella deseaba tener corriendo  por sus venas a como fuera lugar.

Regresando al momento del principio, él tan dulcemente y ambos recostados sobre la cama, la puso en su regazo y con su mano tocaba los pómulos de ella que estaban tibios, él vio sus ojos vidriosos fue cuando se dio cuenta que algo no estaba bien pero no entendía que, para evitar preguntas ella comenzó el ritual, lo despojó de sus ropas y sin mas comenzó hacerle un oral.

Aquel hombre le encantaban los labios carnosos de esa mujer, su lengua húmeda y  caliente que hacia movimientos que sólo ella los podía hacer, sus labios abrazaban y apretaban  su miembro en el punto exacto, él se estremecía de tan dulce placer, ella sentía como sus piernas se erizaban, los gemidos de él eran una melodía para ella.

Ella por su mente imaginaba arrancarlo en ese momento y beber de su éxtasis, pero no, ella amaba verlo disfrutar.

Su saliva se hacía más intensa pues el sabor de ese hombre era único,  él la tomaba del cabello para poder metérselo todo a la boca pues hasta los movimientos de su garganta los podía controlar bastante bien haciendo que él sintiera esas ganas de explotar ahí mismo.

Llegó el momento donde él ya no aguantaba más y tan sólo quería poseerla,  como muchos hombres deseaban pero extrañamente sólo lo elegía a él siempre y por encima de muchos.

Sin mas ni más él la acostó y le abrió las piernas, él entró sin demora y ambos gimieron de tan rica sensación, ella temía un poco pues sabia  que el cruce de los cuerpos podía llamar a los demonios para comer las sobras que ella siempre dejaba.

Él podía sentir su humedad y calor en cada entrada y salida de su miembro, veía como ella se retorcía de placer, como se tomaba sus pechos y los apretaba otras veces los juntaba para que él los chupara a los dos al mismo tiempo.

Los tenía durísimos,  grandes y sonrojados.

Ella desde abajo podía ver como él cerraba sus ojos y se dejaba llevar por ese placer inexplicable que solo encontraba con ella pero lo que mas le llamaba la atención era ver su vena hinchada de su cuello, podía oler la sangre fluir a toda velocidad por la reacción de su cuerpo, podía escuchar su corazón latir a mil por hora mientras él la seguía cogiendo, ella tocaba las formas de su rostro hasta llegar a su cuello, por un momento pensó hacerle una cortada con sus afiladas garras y que desde ahí chorreara la sangre para que ella explotara en un orgasmo sin igual y bebiera esa sangre que tanto deseaba.

Él la ponía de miles de posiciones pues en cada una encontraba un placer diferente. Las cosas cambiaron cuando ella logró sentir los demonios que estaban ocultos entre las sombras ansiosos de la señal para abalanzarse contra él y comer todo cuanto pudieran.

Ella al sentirlos buscó la mirada de él para no arrepentirse de lo que planeaba hacer, ella estaba segura que ese hombre mortal tenía algo mas que una dulce sangre y claro, esas formas que la hacían enloquecer.

Ella mientras seguía siendo penetrada por él lo recostó sobre la cama y ahora era el turno de ella de dominarlo, mientras él disfrutaba, ella tocaba su pecho para sentir una ves mas su corazón latir, verlo y sentirlo…

Le cerró sus ojos suavemente y sin que él se diera cuenta ella comenzó el ritual, los demonios en las sombras se quedaron impactados al ver lo que su ama estaba haciendo  regresarlos a las profundidades del abismo, ellos molestos trataban de salir para retarla, ella con un símbolo que dibujo sobre el pecho de él para protegerlo por siempre e hizo que aquellos seres regresaran de donde venía, ella se mordía los labios por lo que acababa de hacer y sobre todo por que sabia que esa noche cambiaría por completo toda su vida. 

Ella lo hizo venir y sintió como todo su liquido le invadió esa parte, con su vagina apretaba su miembro para exprimirlo y que todo lo echara ahí.

Por un momento sus ojos de él se pusieron en blanco al experimentar un orgasmo indescriptible.

Cuando todo termino ella tomó su camino y él el suyo, prometiéndose volver a verse muy pronto, ella esperó a que cayera la noche y en un callejón oscuro llevó a un joven con mentiras, ese joven estaba perdido por la belleza de esa mujer a la luz de la luna, ella lo puso sobre la pared dejando que las manos de él recorrieran todo su cuerpo.

Ella comenzó a besarle el cuello y en ese momento lo mordió, chorros de sangre salpicaban hacia su boca, él trataba de defenderse pero era demasiado tarde, estaba completamente dominado hasta que se desvaneció por completo,  de entre las sombras salieron aquellos demonios y sin miedo a su a ama se acercaron para alimentarse todos juntos en un gran festín de sangre y tripas regadas.

Ella al final se aseo la sangre que estaba en su ropa y se fue,  dejando a los demonios alimentarse muy bien.

Caminaba bajo esa increíble noche  y en su vientre comenzó a sentir los primeros latidos del ser que comenzaba a crecer en sus entrañas violando los pactos entre ellos y los mortales.

No le importaba pues fue concebido con todo el amor de aquel hombre de facciones encantadoras y manzana salida haciendo caer en tentación aquella vampira salida de los abismos misteriosos de la pasión.

 

 

 

 

 

 

 

LA BRUJA BLANCA

Sucede que  hace muchos años una bruja blanca fue escondida en un mundo paralelo al suyo tras varios conjuros y sacrificios con sangre,  pues era buscada por un brujo negro muy poderoso que codiciaba la sabiduría de la bruja blanca y si era encontrada por él un maligno ser pudiera nacer. 

Ella cayó en los años 2000 y “algo”, le costó trabajo aprender nuevas costumbres, nuevas modas, nuevos dialectos y sobre todo sobrevivir a una nuevas ideologías pues lo que ella era y sabía no lo podía entender la gente de ese entonces.

Un tal día  regresando del trabajo  iba en el transporte público (un camión),  iban unas 19 personas las cuales todos regresaban a sus casas cansados y hartos, cuando pasaban por una avenida muy principal y bajando por el subterráneo,  el camión se detuvo pues justamente en ese momento   había pasado un accidente muy feo, había muertos y sangre por todos lados.

La bruja sintió que algo no estaba bien.

La gente quería bajarse del transporte para ver bien a detalle a los muertos, grabarlos con su celular y subirlos a la red para ganar muchas vistas y “likes”.

Ella trató de detenerlos y diciéndoles que no era buena idea bajar, la gente era terca y a fuerzas querían hacerlo, el corazón de la bruja comenzó a latir bastante fuerte y su sangre comenzaba a hervir. 

Ella les imploraba que por favor no abrieran la puerta del camión pues algo malo estaba merodeando afuera, la gente comenzó agredirla y tomarla de loca…

Ella les dijo que puertas tridimensionales estaban abiertas en ese lugar y que ese accidente era una trampa, un hombre le dio una cachetada por decir tal “cosa”, ella se enojó y con sus dos manos le tocó su brazo en ese instante los ojos de él se le pusieron en blanco con la boca abierta mientras por su cabeza pasaban mil imágenes terroríficas de gente lamentándose, sacrificios, otras dimensiones…

Cuando ella lo soltó y volteo a ver a los demás los ojos de la bruja eran completamente negros y su piel era totalmente blanca, el ambiente de ahí se puso mas denso ya que el frió comenzó a sentirse.

Ella les mostró con un conjuro que llegó a sus mentes donde les demostró que aquel accidente llegó de la nada.

Y si,  vieron como todo estaba normal y en segundos aparecieron los cuerpos y la sangre ahí. Ella ya no habló más.

La gente no dejaba de observarla con cierto miedo e intriga.

Alguien que estaba casi hasta los asientos de atrás comentó rompiendo el silencio abismal:

-¿Ya observaron lo que está pasando afuera?

Todos voltearon a ver por las ventanas y era la total oscuridad. ¿En que momento sucedió y nadie se dio cuenta?

La bruja comenzó a mover sus dedos y rezando en voz baja algo que nadie entendía. 

Todos los pasajeros comenzaron a llorar e intentaron comunicarse a través de sus móviles con alguien para que fuera por ellos pero todo era en vano.

Estaban en una dimensión la cual no tenia ni tiempo ni espacio, la nada.

De las manos de la bruja comenzó a crearse como cierta electricidad y de su cuerpo  emanó cierta energía que les erizaba los vellos a los pasajeros.

El conductor por fin habló y grito – ¡Esto es una locura, no puede ser posible!¡Nada de esto es real! ¡Todo es un sueño!. 

Las ventanas del camión comenzaron a zumbar y la bruja de sus manos creo el fuego, sus dientes se afilaron y los  pasajeros le temían  mas, haciendo que ellos se fueran a la parte trasera del camión y entre ellos tratándose de proteger uno a otros.

La bruja estaba preparada y en segundos los vidrios de las ventanas se rompieron hacia adentro, la bruja gritó y algo se le fue encima.

Todos gritaban de miedo al ver que aquel ser que estaba encima de la bruja era un carnero sobre dos patas y un aspecto desagradable.

La bruja se protegía y lo hería varias veces viendo ver la sangre salpicar a los pasajeros.

La bruja logró levantarse y con sus manos creo un símbolo que hizo enfurecer más al carnero…

 

Continuará…

 

 

Carlitos

Hola tengo 7 años me llamo Carlitos, viví 5 años en un orfanato porque según los niños mis padres me abandonaron por ser diferente y raro. Nadie quería adoptarme, cuando las monjas les daban unas hojas con palabras extrañas  hacían que cambiaran de opinión y solo me agarraban mis mejillas, sonreían  y se iba a escoger otro niño.

Ese orfanato era extraño, de un lado había un panteón y del otro lado una iglesia, curiosamente estábamos en medio de dos mundos: la vida y la muerte, nunca le di importancia.  

Mi ventana daba justo al panteón y era curioso que mientras a nosotros nos metían a dormir, muchos niños de ahí salían a jugar muy felices, luego me veían y me llamaban y si, varias veces fui sin que nadie se diera cuenta.

Jugábamos a la pelota y a las escondillas, era genial porque había muchas tumbas y arboles donde la luna no alumbraba.

Ellos eran diferentes a los niños del orfanato, ellos: tenían su piel como azulada y rasposa, siempre sonreían y no tenían ojos eran simples agujeros vacíos con una inmensa oscuridad, sus ropas eran viejas y sucias y decían que ellos vivían ahí en esas tumbas que sobresalían de la tierra.

Había una niña muy bonita la cual a mis 5 años me encantaba, tenía la boca cocida y cada que la hacía reír sangraba y dejaba de hacerlo. Casi siempre estábamos tomados de la mano, su mano estaba helada pero no dejaba de ser hermosa.

Luego me decían que fuera como ellos y viviera en un lugar muy bonito pero no me llamaba la atención.

Bueno, pues cuando iba a cumplir los 6 me adoptó una pareja que me miraron siempre con mucho amor, no les importó lo que decían esas hojas y rápido me llevaron a su casa mostrándome cada rincón sobre todo mi habitación. Eran muy amables conmigo aunque fuera poquito tiempo. 

Estaba llena de juguetes, trenes, carritos, peluches y muchas cosas más. Cuando pasé la primera noche ahí, me di cuenta que extrañaba a mis amigos de la noche, daba vueltas y vueltas y no podía dormir.

Al día siguiente me puse a jugar con todos mis juguetes y era increíble ver el recibimiento que ellos me dieron, aplausos, felicitaciones y mucho entusiasmo por comenzar a jugar conmigo.

¡Ah! Y me comentaron que ciertos días alguien iba a visitarlos…

Vivía muy feliz con mi nueva familia, ella era una alcohólica y él un engendro que siempre estaba viendo niños en forma extraña en la computadora y sin ropa de la cintura para abajo, teníamos buenas cenas de pizza y chicharrones, otras veces dulces y panecillos que me compraban en el día.

No iba a la escuela y me dejaban ver la tv todo el tiempo que yo quisiera siempre y cuando no los molestara. Curiosamente el gobierno les daba dinero por el simple echo de tenerme ahí ¡Que buena onda!.

Ahora en las noches mis amigos eran mis juguetes hacíamos grandes escenarios con nuestra imaginación hasta que cierta noche todo terminó.

Mi Madrastra estaba en la sala perdida en alcohol y tirada en el suelo sobre su propio vomito y mi padrastro se metió un polvo blanco por la nariz que le hizo estar como dormido, yo creo que era para descansar bien.

El osito de peluche me dijo que tomara un cuchillo de la cocina, los soldaditos me acompañaron guiando mi camino, el muñeco con uniforme me estaba esperando en la cocina para dármelo y mientras lo tomaba todos mis juguetes ya estaban abajo rodeando a mi madrasta tirada, el osito me dijo tiernamente que lo enterrara en su cuerpo y a ella no le iba a doler, cuando lo hice chorros de sangre salieron y mis juguetes gritaron de alegría, me dijeron que le hiciera más cosas mientras se bañaban con su sangre.

Después siguió mi padrastro que fue el que le tocaron más cosas pues le corte varias partes de sus extremidades y él si alcanzó a gritar pero otro osito le cortó la garganta. Me daba mucho gusto que todos estaban felices y sobre todo orgullosos de mí, me abrazaban y me besaban diciéndome que era el mejor y que pronto alguien llegaría.

La temperatura comenzó a bajar y alguien tocó la puerta del sótano, abrió el muñeco de nieve y era un hombre muy delgado sin cabello y sobre todo sin ojos como mis amigos del panteón.

Me felicitó al ver lo que había hecho y los payasitos le daban el corazón de mis padrastros me abrazó y me dijo que era momento de irnos, pero que me tapara pues afuera había llovido y hacía frió.

Corrí rápido a mi habitación y tome mi chamarra.

En la puerta estábamos ahí aquel hombre y yo y del otro lado estaban todos mis hermosos juguetes llenos de sangre y muy felices diciéndome adiós y que mi nuevo viaje me encantaría.

#yovueloconyezidy
#terror #suspenso

@copyright

El juego

Aquél día mi hermana llegó a mi departamento con un juego que según ella, era muy bueno para los planes que tenía. Sacándolo  de una bolsa negra inmediatamente me sorprendí al ver que aquello era nada mas y nada menos que “la ouija”.

Le dije que no hiciera el intento de jugar y menos en mi depa, a lo cual me respondió que no fuera paranoico y no pasaba nada. Lo puso sobre mi mesa de centro y me dijo que me sentara que entendiera su dolor por haber perdido a su novio en un fatal accidente y que a través de la “ouija” lo iba a tratar de contactar para que descansara ya su dolor.

Accedí a regañadientes y fue cuando apagamos las luces y prendimos dos velas, ella comenzó a llorar y tomó el puntero triangular. Realizó la primera pregunta , mi piel se estremeció cuando de la nada se movió el puntero, le reclamé que no hiciera eso y mi sorpresa fue grande al ver que ella ni siquiera la tocaba y aun así se seguía moviendo el puntero.

Ella comenzó a ponerse nerviosa e hizo la siguiente pregunta: ¿Quién eres?

Letra a letra el puntero marco lo siguiente:

Y E C U M

Inmediatamente reconocí el nombre que había leído hace tiempo en algún libro y le dije que aquí parara todo, ella se levantó también y de la nada el puntero comenzó a girar como loco ante nuestros ojos y poco a poco fue apuntando a unas letras para darnos el siguiente mensaje:

B I E N V N I D O S  A M I P E S A D I L L A

El frió en mi departamento era inminente y comencé a prender todas las luces por el miedo que ya me invadía, mi hermana entró en shock y se quedó parada  sin moverse con la mirada perdida y pálida, mientras yo la estaba regañando por todo lo que había sucedido.

Apagué las velas y metí la “ouija” en la misma bolsa negra echándola a mi bote de basura.

Fui a dejar a mi hermana a su casa aún ida y yo bastante nervioso. De regreso a mi departamento seguía sintiendo ese mismo frió sin quererle dar  mucha importancia para no comenzar a sugestionarme y me alisté para dormirme .

Durante esa noche fue cuando comenzó todo mi terror, sentía una presencia a la orilla de mi cama, viéndome directamente y cobardemente nunca abrí los ojos,  escuchaba como caminaba en mi habitación de un lado a otro o más escalofriante era rodear mi cama con esos pasos tan cansados.

En la mañana siguiente amanecí con moretones en mis piernas. Las cosas iban empeorando con el tiempo, se azotaban las puertas o se abrían solas, seguía el frío aunque afuera hiciera mucho calor.

Cuando me bañaba justo en el espejo lleno de vapor  aparecían símbolos que nunca entendí su significado, en las noches ya no dormía era terrible escuchar esos pasos en mi habitación, o sentir la presencia parada justo de lado mío.

Pasaban los días y comenzaba a ver sombras que entraban y salían de la cocina o de mi cuarto, pero lo que mas me “desquicio” por decirlo así, fue las moscas, esas moscas grandes y negras con zumbidos fuertes aparecieron y por mas que mataba a varias, seguían apareciendo cada ves más.

Tenía miedo de comentarle algún “cuate” mío por temor a que me dijeran loco, ya que mi reputación era de ser un hombre culto y de mucho saber, es por ésta razón que aún me resistía a creer que esto estaba pasando en mi departamento.

Una noche lluviosa para el peor de mis males se fue la luz, me recosté sobre mi cama aprovechando mis pocos datos móviles y veía las curiosidades del internet.

Pasaba el tiempo y mi pila se estaba agotando, decidí apagar mi celular y mientras trataba de buscar la mejor posición para dormir mi piel se enchinó al escuchar una niña llorando en mi baño con ese eco característico que hace ese lugar. Sentí adrenalina en mi cuerpo y esos pasos cansados aparecieron como saliendo de las paredes de mi cuarto y así de la nada abrió la puerta de mi habitación y se dirigió a mi baño, la niña lloraba cada vez más y de pronto se escuchó un silencio abismal hasta pareciera que la lluvia había terminado, pero no.

No quise tomarle más importancia y me dormí . Algo me despertó en la madrugada y era sentir sobre mi un enorme peso y la dificultad de poder moverme, ahora sí sentí mucho miedo, quise gritar y no podía lo peor de todo es que olía terriblemente mal.

No era muy creyente pero ésta ves dentro de mí comencé a rezar lo poco que me acordaba ya que sentía que algo subía desde mis pies y se acercaba a mis rostro, cerré mis ojos pero esa sensación de abrirlos me invadió y cuando los abrí,  me di cuenta que era alguien de piel muy oscura, ojos muy grandes con una negrura profunda y un blanco que daba miedo.

Su sonrisa era terriblemente inquietante y todo eso estaba justo de mí, no dejaba de verme y sonreírme pronto se escuchó   un relámpago  y mientras alumbraba mi cuarto ese ser desapareció y recuperé mi movilidad, salí corriendo de mi cuarto y  en lo que bajaba las escaleras de mi departamento escuché una alarma como de esas que sonaban en la segunda guerra mundial cuando se acercaba un ataque e inmediatamente se sintió un temblor  y comencé a llorar ahora si.

Cuando salí a la calle aún seguía esa lluvia y…

 

Dulces sueños baby Parte 3 y Final

Después de unas horas ahí estaba  Alfaro tirada a mis pies y desvanecida. Hasta que se me hacía conocerla y vaya, ahora entendía por qué el otro estaba como “pensante”  por ella, no estaba tan mal, Ricardo me quiso  dar consuelo diciéndome que había estado con mucho mejores que ella y no tan zorras.

El lugar era un lote baldío y casi casi una tierra olvidada por Dios, Ricardo me compró un lindo sofá que era donde íbamos a estar cómodamente viendo el  gran espectáculo. Frente a nosotros una linda mesa donde había todo tipo de manjares: botanas, “chuchulucos” , droga,  cervezas, tequila, etc.  No podía faltar la música tanto de su gusto como del mío ya que ahí si éramos muy diferentes.

Con nosotros había 6 hombres cada uno tan diferente y con variedad de perversidades. El que más me daba “cosa”, era un hombre que no tenía piernas y era de color moreno muy oscuro, con granos en la cara y ojos negros como su misteriosa vida y con una enorme verga . Había otro tipo que era muy alto y  con grandes músculos que su perversidad era el sadomasoquismo y todos sus relevantes.

Otro era caníbal, otro era un asesino a sangre fría y varios  mas que Ricardo me dijo mejor no saber por no Causarme mas temor del que podía sentir.  Aunque claro a su lado me sentía segura y yo  sin tirar la guardia por tan extravagantes personajes que ignoro de dónde demonios los  sacó.

Pasaba el tiempo  mientras Ricardo y yo comíamos de nuestro manjar  y  una que otra línea que me llevaban a volar hasta el cielo y más allá.

Mi cuerpo se relajaba y sentía esa extraña alegría que llega después de la primera aspirada

Brindando con el tequila nos pusimos a recordar esos ayeres donde:  no la amanecíamos entre las fiestas,  copiábamos los exámenes de la prepa, lo iba a sacar del MP por burradas que cometía, nos íbamos a comer y reíamos a carcajadas de nuestras vidas.

Alfaro comenzó a despertar, entre risas me acerque a ella y aún somnolienta preguntaba que estaba pasando,  le dije que ella me conocía bastante bien y sin más me presenté, aunque ya me conocía pero no tenía la fortuna de que fuera en persona.

Me agaché hacia ella y le dije todo mi odio que tenía hacía hacia los dos, pero los perdonaba pese a todos, y  esto que en mi despertaron no se los iba a perdonar, la tomé del cabello jalándoselo, le dije de los putos mensajes y sus putas curcilerias como lo de la imagen tierna de los cotorros,  de sus putas gotas para sus bellos ojos, y de muchas cosas más.

Ricardo se me acercó y me dijo que no era necesario y  que comenzara  el show, nos fuimos al sillón a sentarnos   mientras los hombre la tomaban de las manos y piernas.

El primero fue el “negrote” quien sin mas ni mas la penetró, causándole un fuerte dolo que la hizo gritar, los otros hombres lo ayudaban con los movimientos, mientras se veía que ella sufría por que ya había sangre entre sus piernas, otros se masturban y su semen se la echaban en la jeta, la volteaban y la hacían como querían.

Le quitaban los dientes, le mordían las orejas, le pellizcaban  los pezones

Le escupían, la orinaban, la ahorcaban, le dieron por el culo, ella lloraba y suplicaba perdón y que se detuvieran, pero no.

Esto debía continuar haciéndole todo tipo de humillaciones y torturas por mas de 6 horas, el caníbal fue la botana mientras los demás hacían todo eso,  él comenzaba a morderle los dedos para disfrutar su carne aún fresca.

Yo escuchaba la música con Ricardo y comíamos los “chuchulucos”  y entre mis profundidades recordé lo que a mi me habían echo y justamente lo estaba ahí viendo frente de mi, pero ella se lo buscó, y a mi… en fin.

Cuando terminaron se despidieron agradecidos por esa oportunidad y se fueron

Me acerqué a ella sin tocarla por lo sucia que ya estaba y le dije lo que le tenía muy bien guardadito:

El último mensaje que leí fue – bueno nos vemos mañana bebé, no me digas bebé, dime baby mejor,  está bien,  baby- no sabes cómo destrozó mi corazón y me hundió.

Ella comenzó a llorar mas y con el hocico roto me pedía perdón,  tome la pistola y le di en una pierna, le volví a dar otro balazo en el brazo y ella con sus últimos suspiros me imploraba que no, sin temor le dispare en el pecho donde me causó un dolor terrible y termine con su vida.

Ricardo  al verme un poco mal me quitó la pistola y me abrazó, diciéndome que todo iba a estar bien.

Antes de salir de ahí, volví a mirar hacia atrás sin antes decirle al cadáver que el necrófilico ya se lo estaba cogiendo:

-Dulces sueños baby.

Y nos fuimos.

Por que aún me faltaba mi marido.

 

Bueno éste fue una anécdota que me contó una seguidora y me pidió que la hiciera relato. Me dijo que expresara claramente esos tres sentimientos en palabras y que ojalá los hayan sentido.

 

Saludos a tod@s

 

 

 

Dulces sueños baby Parte 2

Me di cuenta que no podía vivir sin ella y yo era el juego, sus mentiras me acuchillaban  por la espalda, el dolor era mucho mas grande, vi que disfrazó muchas cosas para que no me diera cuenta que ella aún estaba ahí.

Ya eso no era más que una simple amistad, desde que formaron ese vinculo eso iba mucho más allá, o de plano sentir ese culote cerca lo hacía sentir bien.

Y mientras de nuevo mi primer  gran monstruo comenzaba a tomarme y mis recuerdos invadían mis venas, subieron  del infierno  ángeles que me rescataron  de aquella masacre. Por un momento cegaron al  monstruo para sanar mis heridas. Me tomaron en sus brazos y me dieron ese calor que necesitaba y así como vinieron se fueron.

Mientras mi marido reía y veía a escondidas aquella mujer

Me sentí tan desdichada, un ave sin plumas ni alas encerrada en una jaula que tenía miedo a salir por todo lo que sentía mi ser. 

Pasaba el tiempo y una ves caminando por la calle escuche que alguien me gritó “Batman”, sólo una persona me llamaba así, miré inmediatamente y si, era él, ese amigo de borracheras y parrandas de la prepa, nos abrazamos y después de mucho tiempo por fin sentí un calor en mi cuerpo  y en sus brazos encontré protección, inmediatamente vio que en mi algo andaba mal.

Fue cuando en su departamento y con unas líneas le conté lo que me estaba pasando aún entre risas que él veía por los efectos de la droga logró sentir mi más profunda tristeza .

Me abrazó y me pidió que le contara todo literalmente todo y hasta lo que desconocía de mi niñez, que él era un demonio más en mi vida, que nuestros infiernos eran muy parecidos, me desahogue en sus brazos  y mi tristeza pudo mas que la maldita droga, me miró a los ojos y me dijo que no estaba sola que por algo había aparecido en mi vida otra ves y que me iba  ayudar.

Para él y desde que me conoció siempre fui una mujer muy valiosa casi su hermana que juró siempre proteger y cuidar pero por azares del destino nuestros caminos se dividieron y  extrañamente ahora estaba ahí a mi lado para ayudarme.

Mi amigo al que llamaremos Ricardo, era de un barrio pesado que manejaba un gran número de gente para vender drogas, asaltar y cosas así.

Era algo que no me gustaba  pero no podía interferir en su vida.

Mientras  Ricardo me hacía sentir segura, yo cada noche volvía a  tomar la espada para combatir a mi más grande monstruo, la batalla era crucial, verlo a los ojos y enfrentarlo fue bastante duró, mis demonios combatían mis recuerdos y levantaban grandes muros para que nadie volviera entrar a ese mundo que sólo era mío.

Otros tantos mataban sin piedad todo sentimiento que tenía hacia él, despertaban de las tumbas mi mas grandes placeres  que había sepultado por tener por fin algo bien con él, pero no, no sirvió de nada.

Sonreía otra ves, sentía un poco de calor nacer desde mi tierra mas profunda

Ricardo me dijo que ya la tenía bien checada su nombré aquí será Alfaro, sabía bien sus horarios, donde vivía, teléfonos, familiares, etc.  Y sobre todo el lugar donde todo sucedería.

Yo me sentía ya lista sólo esperábamos el mes de  octubre, el  mes donde todo comenzó. Y justo el 14, mientras salía del trabajo y despedirse de mi marido, un auto sin placas la abordó, le inyectaron un tranquilizante y la llevaron al punto de encuentro donde los esperábamos Rodrigo y yo.