Dulces sueños baby Parte 1

Ahora mi compañía es un tequila,  tantos años sin poder disfrutarla tan tranquilamente. Mis manos  y mi cuerpo estaban manchadas de sangre hace un momento, pero con un rico baño quité la suciedad  que en mí adornaba el crimen perfecto.

Mi matrimonio no era el mejor pero tampoco el peor, aunque he de decir que desde que firme el papel me hizo sentir su trofeo,  pues siendo así como es él, yo era lo máximo que podía alcanzar.

Vaya todo pasó tan rápido, pero bueno, voy al grano, no recuerdo a que tiempo teníamos de casados, obvio había mas problemas de los normales, frialdad y distanciamiento en nuestra relación y en la cama.

Hasta que descubrí un fatal día que aquí entre nosotros dos, había una mujer más:  una culona con grandes tetas, cuerpo perfecto, piel  blanca, cabello negro y largo, inteligente, no como yo; piel morena clara clara, un poco de barriga por los hijos, estrías que se desataron sin control, piel … ya sobra decir que a lado de ella pues había un gran abismo.

Pasaba el tiempo yo lloraba inconsolablemente por tal situación, había dado todo y dejado muchas cosas por él, pero creo que no fue suficiente o lo mejor, para que llegara un culo grande y la prefiriera a ella, porque en  ves de afrontar los problemas que teníamos, decidió hablar con ella a altas horas de la madrugada  (aún lo recuerdo las 3:15 am) mejor dicho,  todo el tiempo.

 Creo los temas empezaban  con lo de cambiar el pañal a la niña  y después se iban tornando mas calientes

Y así él encontró en ella mucha alegría y paz, un camino diferente a lo que estaba acostumbrado  conmigo, la protegía y compartían la mayor parte del tiempo juntos, tanto así que llegó el momento donde ambos crearon ese vínculo que sólo tenía conmigo.

Cómo de él lo único que tenía era la indiferencia, en mi fue saliendo de las oscuridades mas profundas un monstruo que tenía dormido desde que era una niña. Algo muy difícil que me sucedió y que lo enfrenté sola.

Fue exactamente donde comenzaron mis pesadillas y donde en segundos arrebataron lo mejor que yo tenía y me hacía feliz cuando solo era una criatura

Volviendo a mi pesadilla de ese momento, mi vida se fue desmoronando mientras él seguía con ella sin pena y con más gloria,   mis lágrimas las sentía secas hasta el alma, mi hambre  era sólo de rogarle que la dejara pero él no quiso.

El día que decidimos acabar con todo me tomó de la mano y me dijo que no, lo miré a los ojos y mi amor lo veía irse en la mentira de sus palabras pero decidí creerle y arriesgarme  porque pensé que cambiaría  a pesar de todo y porque en él encontré lo que no había encontrado en ningún otro hombre.

Pasó el tiempo y todo había estado muy bien, le conté el origen de mi primer monstruo y me dijo que me ayudaría pero no, caí en las redes de la soledad nuevamente, nadie me podía entender, nadie me podía comprender, sólo lo abrazaba y me entregaba a él cada noche sin darse cuenta que mi abismo crecía.

Cuando todo estaba en calma y en mis sueños había grandes  batallas porque mi soledad no reinara mi mundo, me dí cuenta que ella estaba nuevamente ahí, que él era cauteloso para que yo no sospechará nada,  pero lo que no sabía es que yo la podía oler y sentir,  fue cuando por distracción mi primer monstruo me hirió fuertemente y  caí de rodillas.

Locura mental o ¿no?

Bueno aquí estoy sentado ante usted  señor oficial,  para declarar mis crímenes.

Sucede que  yo nací en una familia donde;  las drogas, alcohol, pobreza, miseria, desamor,   era lo que mas abundaba en mi hogar así como la interminable hambre que siempre  hacía chillar mis tripas.

Desde muy chico comencé a robar por las mismas necesidades y más porque  mi padre  me obligaba, con  6 hermanos teníamos  que aprender a sobrevivir  a esta cruel sociedad mientras mi madre estaba todos los días drogada en ligar de protegernos. 

Comencé a robar juguetes de mis vecinos, fruta en los mercados, más grande me metí al menudeo de las drogas  donde me empezó a ir bastante bien, comencé a gastarlo en mujeres y más vicios, obviamente quería más.

Con un grupo de amigos me uní para robar casas solas en zonas bastante “fresas”, robar autopartes, todo iba saliendo muy bien. Después de un tiempo compré un arma que me salió muy cara,  la pedí única para mí y  la bauticé con unos brujos.

Estando drogado y solo por querer joder, me fui con un “compa” asaltar  un micro donde a esas horas llegaban los “Godinez”  con su respectiva quincena.

Nos fue fácil abordarlo, no era la primera vez que lo hacíamos.

Pero ésta vez fue diferente.  Mientras sostenía mi arma y a todos les quitaba sus pertenencias  vi hasta el final del micro una  mujer que no me dejaba de ver con esos ojos vacíos que es una de las cosas que no puedo quitar de mi mente (y me atormenta). 

Conforme más me acercaba veía sus ojos más intensos

Su cabello negro y escurrido cubriendo lo largo de su cara, una cara inexpresiva, su piel blanca ( hasta ahorita  siento los escalofríos).  Fue la primera vez que sentí miedo pero con la droga me dio mas la adrenalina de llegar hasta ella, le pedí sus pertenencias y sin temor me dijo que “no” aún teniendo el arma apuntando en su cabeza.

Se lo volví a repetir y nuevamente me dijo que “no”.

A lo que sin pensar dispare justo en su frente y haga de cuenta señor oficial que el tiempo pasó en cámara lenta,  el impacto de la bala hizo que su cabeza se hiciera hacia atrás alborotando mucho su cabello, enserio vi la sangre botar  y en ese instante miré hacia atrás para ver a mi compañero y él estaba tirado como convulsionándose extrañamente y hasta ahora no entiendo la razón.

Sentí un frió espectral en todo mi cuerpo

Mi arma se calentó  tanto que quemó mi mano,  inmediatamente haga de cuenta que la cabeza de aquella mujer se regresó a la misma forma que tenía antes de dispararle y ahí comenzó todo.

Mientras veía que le escurría la sangre a y atrás había parte de su cerebro, ella tenía los ojos más grandes y más temerosos, su cabeza estaba casi destruida y aún seguía con vida, no lo podía creer y sé que usted tampoco  por esa expresión en su rostro, piensa que estoy loco por tanta droga. Pero no, fue todo real, lo juro por mi santa madre que en paz descanse.

Salí como pude  y corriendo  como nunca lo había echo en mi vida, de reojo vi que ella mujer  con dificultades se levantaba  para ir por mi . Llegué a mi casa y me metí a bañar, saliendo me metí dos líneas y tequila para olvidar lo que en mi mente no quería irse.

Con música algo fuerte y ya mareado, alguien tocó mi puerta,  quise ignorar pero la necedad de seguir tocando hicieron que me levantara  y miré por la “mirilla”.

¡ Era ella!, señor oficial,  ¡créame por favor! 

Por debajo de mi puerta comenzó a entrar  su sangre  y ella tenía la cabeza ladeada y haga de cuenta que sabía que la estaba viendo, me hice hacia atrás con mucho miedo y me salí por la ventana, corrí lo más lejos que pude y sin querer mirar atrás.

Esa noche me quedé debajo de un puente con unos indigentes y ahí me cayó la  madrugada  pero desafortunadamente a lo lejos y entre las sombras vi que estaba ahí parada  llegando por mí, arrastraba los pies y sus brazos estaban caídos y escuchaba como eco la fuente de sangre que salia de su cabeza.

Desde unos 5 metros se detuvo y me miró como queriendo entrar por mis ojos, los cerré y volví a correr, casi me atropellan pero no dejaba de correr, escuchaba sus pasos en mi cabeza y su mirada siguiéndome.

Es por eso que decidí llegar aquí y espero  no pueda entrar,  declaro todos mis crímenes aparte de éste pero por favor no dejen que se me acerque.

Muchas gracias por  meterme al manicomio al menos sé que ella no vendrá. Espero poder dormir, me siento tranquilo.  Un momento:

¿Cómo llegaste aquí? ¿Quién eres? ¡Ayuda!  ¡Ella está aquí! ¡No, no me toques!  ¡No me mires!  ¡ Alguien ayuda! ¡No!  ¡Me duele ayúdenme!

-Pobre hombre de plano si esta “reloco” no hay nadie y esta gritando como desesperado, lo bueno es que está amarrado y no podrá hacerse daño.

Fin.

 

Corre, corre

Era ya de noche y yo regresaba de un arduo día escolar, venía sobre la línea dos recargada en las puertas, con mirada fija hacia la gran avenida de Tlalpan, con música, y para olvidar el peso de los exámenes y trabajos en equipo, venía escuchando a Metallica.

Bueno como decía veía pasar los autos, las prostis, etc. en la estación de Xola algo me llamó mucho mi atención del otro lado de Tlalpan se veían tres monjes con su atuendo café y tapándose el rostro, como mirando directamente hacia mí -son alucinaciones mías- fue lo que pensé.

En la siguiente estación extrañamente los volví a ver a lo lejos y con todo el ruido del metro, la gente y mi música, logré escuchar unos tambores.

Mi piel comenzó a erizarse y eso me dio miedo

Bajé en mi estación y mi paranoia empeoró, sentía que alguien me seguía y me veía fijamente, yo volteando y buscando quien tenía esa mirada no encontraba a nadie a quien yo le llamara la atención.

Subí a la combi y los tambores aún los escuchaba. Pasé mi pasaje y justo en el tope como siempre se detuvo la combi. Bajando algo se me hizo completamente raro, no había nadie en la calle y en mi reloj marcaba las 9:15 pm. ¿Dónde estaban todos? Volteé para ver la Combi y ya no estaba.

Los tambores se escuchaban más fuertes y con más ritmo

Atravesé la calle para dirigirme hacia mi casa y no había nadie ni una sombra, me quité los audífonos y comencé a correr, mi sorpresa fue peor cuando vi que varios monjes estaban caminando hacia mí y entonando un cántico bastante espeluznante, llegando a mi calle desesperada les tocaba y gritaba a mis vecinos que me abrieran y nadie se asomaba, era como un sueño de terror del cual no podía despertar.

Al llegar a mi casa y abrir la puerta salieron varios monjes igual que como los había visto en Tlalpan, de café topándose el rostro y con las manos metidas entre sus túnicas, caí espantada, mis ojos no podían creerlo y note algo más espeluznante, no tenían pies, estaban como flotando, su cántico era intenso, sus voces era aterradoras, profundas como vacías, si era un sueño por qué no despertaba, me levante cómo pude y corrí hacia dónde había una iglesia.

A dos calles antes de llegar a la iglesia vi un montón de cadáveres de personas que no reconocía, ¿Qué estaba pasando? Era lo que invadía mi mente, al acercarme me di cuenta que en su rostro se marcaba su cara con un terror indescriptible, algunos estaban mutilados otros tantos, mejor ni digo ya.

Se me ocurrió bañarme en su sangre así los monjes  pensarían que ya no estaba viva (no sé por qué lo pensé pero le atiné) me puse unos cadáveres encima y me calme.

Aunque estaba muerta de miedo

A los minutos llegaron aquellos monjes como sospechando algo entre ese montón, entre ellos empezaron hablar un dialecto que me sonó mucho al latín antiguo (hasta eso ponía atención a las clases de la prepa) y a uno de ellos vi cómo se me acercó y me olió… Mi piel se erizo, mi corazón comenzó a latir mucho más rápido y estaba a punto de gritar, cuando se levantó con los demás como que aviso que ahí no estaba o algo así y siguieron con su cántico camino a la iglesia donde ahí esperaban que estuviera.

Era obvio, comencé a llorar, no sabía que había pasado, ¿Dónde estaba mi familia? ¿todos?, el terror fue más grande cuando entre los cuerpos algo comenzó a moverse y hacer ruidos guturales que al momento de voltear y tratar de ver entre esa oscuridad, mis ojos no pudieron dar tregua a lo que veían, era completamente negro, ojos grandes y brillosos a pesar de la oscuridad se podían ver mas negros que nada y una gran sonrisa con dientes afilados que me miraba  intensamente me dijo algo que no entendía y  me desvanecí.