Chocolate y vino

Lo habíamos planeado ya con tiempo pues la rutina estaba durmiendo con nosotros, decidimos que fuera un fin de semana y escogimos entre todo lo que pudimos: chocolate y vino blanco.

Llegando de trabajar nos metimos a bañar sin tocarnos pues era parte del juego.

Preparamos la habitación: La colcha la cual ensuciaríamos, prendimos velas, pusimos música y listo todo estaba perfecto.

Primero yo lo recosté sobre la cama completamente desnudos obvio,  él se puso chocolate en donde quería que se lo quitara con la lengua;  sus labios, su cuello, sus pezones, hasta ir bajando a su miembro.

Mientras yo fui siguiendo ese camino que él me marcó llenándolo de besos con sabor a chocolate. 

Llegué a su miembro que estaba completamente erecto y preparado, todavía jugando lo movía como queriéndome antojar mas el chocolate y su “cabezón”.

Lo tome con mi boca y con la punta de mi lengua le iba quitando el chocolate, lamiendo desde  el tronco hasta su “cabezón”,  su calor hacia que el chocolate se hiciera mas liquido y fue llegando hasta sus bolas, las cuales las tome con mi boca y mi lengua fue jugando con ellas, de igual manera limpiando el mayor chocolate posible.

Por mi mente pasaba que me penetrara ya pues lo deseaba mucho, pero no, estaba lleno de chocolate y como regla impusimos no penetrar nada, hacer la “chamba” solo con las manos y la boca.. .

Mi mano ahora estaba en su miembro mientras mi boca en sus bolas, en minutos cambiamos y mientras ahora mi mano jugaba con sus bolas mi boca estaba lista para recibir tremenda cosa que estaba a punto de estallar. 

Su expresión era de ya no aguantar mas y sin molestarme con el tiempo se lo hice como a él le gusta primero suave y después ir apretando con mis labios, meterlo hasta mi garganta y contraer la garganta en segundos se vino en mis pechos.

Ahora era mi turno.

Él escogió el vino que le gustaba acompañar con una suculenta carne, en este caso las mías que bien sabia que eran suyas desde que firmó el acta de matrimonio.

Yo de pie y él arrodillado ante mi cuerpo, levanté la mano y deje caer poco a poco el vino, el tomaba mis caderas y comenzaba a lamer por donde caía el vino, comencé a mover mi caderas al ritmo de la canción de fondo.

Me di vuelta para ponerle mis pompas en su cara y me vacié mas vino,  él lamio toda mi columna pues sabia que era un punto muy excitante para mi y fue bajando hasta mis pompas el cual abrió ligeramente para beber ahí, me incliné un poco hacia adelante y vio la sonrisa vertical que estaba hinchada de lo prendida que estaba  desde el chocolate.

Me abrió mas las piernas y comenzó a chupar todo, me daba nalgadas   hasta que me volteo y me recostó sobre la cama, comenzó igual en mi cuello, bajó a mis pechos los cuales les eche mas vino y el lamia desesperado, fue bajando hasta abrirme completamente mis piernas y me pidió que le echara el vino, así el con su lengua abría ligeramente mis labios  y de ahí tomaba el vino y mi néctar que ya estaba al “full”.

En  seguida con su lengua comenzó a jugar con mi clítoris, movía su lengua bastante bien que en unos minutos después y entre mis gemidos llegamos a mi orgasmo.

Yo aún con espasmos de placer y el seguía lamiendo hasta que al final se recostó en mi regazó, como pareciendo un hombre indefenso y así nos quedamos completamente dormidos.

 

 

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1 pensamiento en “Chocolate y vino

  1. Algo de lo que siempre ayuda es este tipo de actividades en pareja,un excelente relato yez!!

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