Consulta Médica

Otra mañana igual de fría, ando con dolor de garganta, en el tráfico y con mucho trabajo por entregar . Voy sobre un eje principal y en media hora eh avanzado solo 9 metros. Me mata que mi jefe me llame a cada momento para saber cómo voy y por donde ando porque todo urge para antier.

Me desespero y me meto entre las calles para buscar una farmacia y comprarme algo para sentirme mejor, enseguida encuentro una y me estaciono, veo que también cuenta con servicio de consulta médica aprovecho la oportunidad ya que no hay gente y cuando abro la puerta del consultorio …

¡Wow! Ahí estaba el doctor con apellido español y bastante atractivo por cierto, me saludó y me pidió que me sentara.

Me quedé en blanco por un segundo, ya que se me hacía increíble que hombres con esas facciones me llamaran pero mucho la atención. Ojos grandes y llenos de pestañas, quijada cuadrada, moreno, alto, delgado y por supuesto la manzana muy saliente de su garganta casi podía ver su pelo en pecho.

Le estaba comentando mis síntomas mientras lo veía directamente a los ojos y fue cuando se levantó para escuchar mi corazón.

¡Demonios! Me dio un poco de cosa ya que tenía un mes ( que se me hacia una eternidad) que no tenía sexo y sentir sus manos cerca de mi pecho iba a provocar mis alucinaciones pasionales.

Me dirigió hacia la camilla para mayor comodidad y me senté, con el estetoscopio se dio cuenta que mi respiración ya era agitada y que mi corazón latía demasiado rápido, me preguntó si me sentía bien y cuando lo miré me di cuenta que cambio de inmediato la manera de verme era penetrante y deseosa.

Era evidente que ya también quería algo y mirándolo a los ojos dirigí su mano hacia mis pechos y él poco a poco fue tocando más y dando pequeños apretones, le abrí mis piernas para darle paso y sentirlo cerca de mí, comencé a tocarle su rostro y claro esas facciones, esa barba tan cerrada, ese cabello y sentir su cuerpo oculto tras la bata.

Mi excitación era ya un echo, cerraba mis ojos y por mi cabeza pasaban mil cosas que hubiera querido hacer en ese momento. Pero no se podía.

Él comenzó a desabotonar mi blusa y fue cuando abrió la boca al ver mis grandes senos me miró como pidiendo permiso para besarlos y con una sonrisa le confirmé que sí, hábilmente me desabrochó el bra y los liberó, mis pechos estaban completamente erectos y él comenzó a besarlos, eso me prendió aún mas ya que sentía su boca tibia y jugosa chupar mis fríos pezones.

Se escuchaba ya gente afuera esperando así que no podíamos hacer demasiado ruido, él me pegaba mas hacía su cuerpo para sentirme completa y fue cuando comenzó a desabotonar mi pantalón y me hizo más a la orilla para poder bajar a mi sexo, me tenía dominada por todos lados y cuando bajó su mano y con sus dedos sintió la humedad él comenzó a sonreírme y gemir en mi cuello y sin mas ni mas metió los dedos y comenzó a estimular mi punto G, yo me mordía los labios para no hacer ruido.

Él no dejaba de meter y sacar hábilmente los dedos para hacerme llegar, me abrazaba, me chupaba los senos y me tenía bien “pescada” de abajo, vaya era simplemente increíble y en menos de 10 minutos me hizo llegar y fue una sensación tan rica que cuando me soltó me recosté sobre la camilla muy agitada y mareada pero bien saciada.

Amablemente me pasó papel ya que estaba súper mojada y él se dirigió a su pequeño baño para lavarse las mano mientras yo me aseaba y acomodaba mi ropa, no decíamos ni una sola palabra pero ambos fuimos profesionales solo risas de nervios y me siguió revisando comentando que traía una fuerte infección en la garganta por los fríos que se sentían asi que me recetó unas inyecciones para que el proceso de sanación fuera más rápido.

Nos veíamos a los ojos y el me preguntaba que si tenía dudas o comentarios y ese momento se rompió cuando comenzó a sonar mi celular insistentemente a lo cual yo molesta contesté y le dije:

-No, gracias por todo doctor.

Me levanté y me dirigí a la farmacia de a lado para comprar mi medicamento.

Pasó el tiempo y un cierto día fui a ese lugar sin que me viera y ahí estaba él, parado con ese porte de firmeza en su cuerpo y con sus manos en las bolsas de su pantalón, sus facciones, su mirada y recordé todo lo que me hizo sentir por una consulta de $35.00 que me hizo olvidar hasta mi dolor de garganta.

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2 pensamientos en “Consulta Médica

  1. Bien dicen que los dolores de garganta son por el estrés y no tanto por cuestiones climatológicas y pues con razón un mes sin sexo!!! Pobre Mujer, mejor aún el remedio empleado… una dosis de lujuria y pasión conjugadas fungen como el mejor antibiótico, nuevamente Yezidy nos planteas que lo barato aveces sale Requeté bueno jajjajajaj saludos…

    1. jajajajajaja Muchas gracias Oigres por siempre comentar !!! jajaja y si ojalá fuera cierto que la pasión es mejor que el antibiotico !!! Saludos

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