Cuarto de motel

Cierro la puerta de nuestro cuarto, me acerco a ti lentamente que estás sobre la cama viendo con lujuria éste cuerpo que es tuyo solamente.

Entre cada paso contoneo mi cadera y mi cuerpo en forma sensual para que no dejes de mirarme. Me voy quitando la ropa a un son que imagino en mi mente y mi mirada se vuelve más intensa al estar cada vez más cerca de ti.

Toco mis senos y los masajeo dándote a entender que todo esto en unos minutos será tuyo,  me volteo de espaldas a ti y me doblo para quitarme las bragas y tengas toda visión de mi trasero y mi sonrisa vertical todo en un mismo punto.

Tratas de tocarme y te doy un manotazo diciéndote con la cabeza y mi dedo índice que aún no

Ya ante tus pies y completamente denuda mi cuerpo baila sobre el mismo lugar y mis manos recorren todas mis formas. Tu mirada es ardiente y llena de deseo.

Me voy acercando a ti y te quito con suavidad la corbata, voy desabotonando tu camisa y suavemente toco tu pecho tan bien formado.

Comienzo a besarte el cuello y cierras los ojos esperando lo mejor

Te quito el cinturón y bajo tus pantalones para sacar aquel miembro que ya esta más que listo, te vuelvo a mirar y mientras lo hago lo voy metiendo poco a poco a mi boca, sobre esa cabeza hinchada muevo mi lengua de forma juguetona y comienzo a sentir ese líquido tibio.

Con mi mano tomo el tronco y poco a poco mi mano sube y baja mientras mi boca ha dominado perfectamente tu erección, me tomas del cabello e intentas jalármelo de tal emoción que tienes.

Ya más que listos los dos, te voy acostando y sin pensarlo me monto en ti, ambos sentimos esa delicia al sentirnos unidos, los gemidos son inminentes y mi humedad  comienza a bañar tu pelvis, te tomo de las manos para que toques mis pechos sin dejar de cogerte.

Me agacho un poco sobre ti para que los chupes y te los junto para que ambos pezones te entren en tu boca sedienta de placer.

Es el momento de voltearme para seguir montándote pero ahora veas como rebota mi trasero mientras te cojo, tú lo agarras, lo aprietas y me das ligeras nalgadas.

No dejo de moverme hasta que llegó a mi punto máximo, me relajo un poco en lo que pasa el mareo y tu dulcemente me pones sobre la cama con las piernas lo mas abiertas que puedo para admirar cuan belleza de sonrisa vertical, sin mas me penetras y haciéndomelo muy fuerte para que mis pechos reboten y se sacudan ante tus movimientos.

Tu llegas y te sales rápido para que lo último que alcance a salir caiga sobre mis pechos pidiéndome que con mis dedos recoja lo poco que me vaciaste y lo meta a mi boca.

Terminando me das un beso en mis labios y sobré el buró de aquel motel me dejas el dinero acordado

Nos vestimos y nos vamos a tu auto para que me dejes en la esquina donde me recogiste.

Si, es una historia más de mi, Noli.

 

Etiquetado

5 pensamientos en “Cuarto de motel

  1. Experiencia que viven a diario millones de personas alrededor del mundo, muy buena narrativa sobre todo la parte previa a la consumación del servicio, el ritual para entrar en calor, contrario a lo que mucha gente piensa que el sexo servicio es a lo que vass meter sacar, venirte y ya, Gracias Yezzzzidy por ampliar la perspectiva. Saludos

  2. Noli se esta convirtiendo en parte de mi fantasia con tan solo leerla jaja, pero vaya que forma de relatar y con detalle esto tan bueno como lo es el sexo, una gran historia y honor leerla yezidy!!

    1. Creo de muchos jajaja Saludos !!!! :*

    1. Hola que tal?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *