Ella y el

Ambos se conocieron en el metro, esas horas pico donde todos estaban en mutuo contacto sin querer. Esa tarde lluviosa pero con calor húmedo, sus miradas se encontraron, ella tímidamente lo miraba, él impresionado con su belleza le sonreía, ella con las mejillas sonrojadas comenzaba a responderle, él feliz de tal aceptación se iba acercando a ella en cada bajada de estación.

Tocando el mismo tubo,  el bajó un poco más su mano para tocar la de ella, sus dedos tuvieron el primer encuentro, sus miradas cruzaron a poca distancia, bajando en una estación muy concurrida el aglomeramiento de la gente hizo que ambos se pusieran de frente,como queriéndolos juntar,

La chispa se encendió más

Mientras la gente pasaba abruptamente, ellos se dieron un beso que prendió la pasión, sus miradas hablaban, él la tomó de la mano y se la llevó a un hotel, ambos se entregaron, ella dulcemente lo acariciaba y le tocaba el rostro, él con sus manos sentía la figura delicada de su cuerpo, ella comenzó a quitarse la ropa y él comenzó hacer lo mismo, ambos sabían que el encuentro estaba en su punto.

Ella se recostó sobre la cama abriendo las piernas y él tomando su miembro lo apuntó hacia el sexo de ella

Su humedad era tibia, ambos sintieron lo rico del momento, comenzando la danza ella gemía y curvaba su cuerpo de tan exquisito placer, él le besaba el cuello y jugaba con sus senos: pequeños y suaves, el sudor era parte del juego, hacía que sus cuerpos se movieran con más facilidad, y por fin llegaron al clímax.

Juntos se vistieron y por fin cruzaron palabras, hablando de todo un poco menos de algo muy importante, jamás ni uno preguntó sus nombres o a que se dedicaban, ambos entendían que en entre ellos era mejor no saberlo. Quedaron de verse un viernes a las 8 pm. En la plaza central con media hora de tolerancia por si acaso. Se despidieron con un beso y prometiendo volver a verse.

Llegó el viernes, él primero estaba ahí nervioso y con cierto miedo a que ella no llegará, pasaban los minutos y ella no aparecía, él se sentía de cierto modo tonto al pensar que ella llegaría, él sintió un abrazo por la espalda, era ella, con las mejillas sonrojadas y la misma sonrisa de siempre, él se volteó y la abrazo con fuerza, ambos se dirigieron al mismo hotel, tomados de la mano platicaban de mil cosas, menos de sus vidas.

Llegando ella lo besó con intensidad

El la cargo haciendo que ella lo abrazara con sus piernas, la recostó sobre la cama y la desnudó, él no dejaba de verla a los ojos y ella no dejaba de verlo con pasión. Él descubrió que ella llevaba un negligé que la hacía ver tan exquisita y sensual, él se volvió loco, ella al verlo distraído lo puso boca abajo lo besó y le quitó la ropa, llegando a su miembro lo tomo con su boca y lo chupo, suave y delicado, el gemía de placer y pedía no llegar tan rápido, ella lista lo metió a su ser y comenzó el movimiento,  ella sudaba y lo disfrutaba él cerraba sus ojos para sentirlo  desde muy dentro de su ser, la humedad de ella tanta que mojó la cobija barata del hotel.

Ambos llegaron al orgasmo

Comenzó su plática de mil cosas, ella igual lo abrazó por atrás, él sintió que ella quería decir muchas más cosas, tal vez su nombre, tal vez si era casada, tal vez más… 

Ambos quedaron de verse dentro de tres semanas, en viernes la misma hora el mismo lugar con las mismas condiciones. Se despidieron y cada quien tomó su camino.

Llegó ese viernes él llegó primero como siempre, pasó la media hora y ella no llegó, pasó una hora y ni su sombra a lo lejos se podía ver, él se preguntó… ¿Cuál sería su nombre? ¿Su edad? ¿Sería casada? Ya jamás lo sabrá, lo que sí es un hecho es que él por primera vez sintió amor.

 

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2 pensamientos en “Ella y el

  1. Salud 🍻 por esos amores fugaces que el metro nos llega a ofrecer dentro de un océano de personas de todos los colores, olores y sabores, un verdadera selva de concreto, experiencia que nos distrae del pésimo servicio que a diarios brinda, dónde los jugos gástricos se consumen unos a otros de la emoción que se siente al estar compartiendo el mismo vagón o en espera de… verla de frente aguardando la dirección opuesta a la mía!!!, Agradezco el retardo del vagón… Gracias Yezidy excelente historia… Saludos!

    1. jajaja selva de concreto!!!! jajajaja no bueno no paro de reír jajajajaja

      Me hiciste mi día!!!

      besos y abrazos!!!

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