Hombre…

Miles de personas la han leído.
Miles de personas creo quisieran conocer y saber quién eres tú, ese hombre que se oculta entre sus mejores historias.

¿Quién eres? Acaso ¿De éste mundo?
La haces volar, la haces soñar, la haces revivir lo muerto y ya enterrado.

¿Serás sólo un sueño?
Porqué en sus ojos veo luz cuando habla de ti, sus mejillas se sonrojan aún más y es ahí cuando comienza la magia de su persona.

Estoy celoso, lo admito.

Por qué la aprisiono en mis brazos y en su corazón sólo existes tú y tú.

Le miro los ojos y me lleva a un sendero de locura al no poder ir más allá…

¿Por qué?
Ella es tan fría, sigilosa y con miles de guerreros que quisieran conquistar su tierra, perderse entre dos bellas montañas y recorrer esas largas piernas que conllevan a su gran secreto, otros tantos han muerto en batalla, otros caen a sus pies rendidos y mueren de locura, en cambio tu peleas con ella y ella te protege de todo. Te muestra quien es.

¿Por qué su corazón es cálido cuando te recuerda?
La veo bailar y contonearse al son de un bello blues, tomo su mano para sentirla en ese estado pero ella, simplemente como si se tratase de un botón, se apaga y es indiferente. Sonríe y disfruta la compañía pero no logro ni siquiera tocar su luz o encender su mirada. De hecho, creo que nadie más que tú.
En su ser deja entrar sólo al lobby y muchos se han perdido ahí, pobres.

¿Serás una simple fantasía?
Ella muerde sus labios al no poder decir tú nombre o decir más de ti.
Lo celos corren por mis venas al querer darle tanto y todo pero ella sólo acepta mi nada para no lastimarme. Es cruel.

¿Dónde vives? ¿En su cabeza? ¿En sus brazos? ¿En otro país? ¿Otro mundo? ¿Aquí?
Ella tan sólo me dice que muchas veces miran la misma Luna, la eterna guardiana de ese amor.

¡Me mato al no poder probar sus labios y sentir más que otro aroma que no es el mío!

Veo cómo ella acaricia su piel al recordarte, cierra sus ojos y sonríe como ninguna otra lo hace.

¡No! ¡No!

Quiero yo ser dueño de todo en ella: sus pensamientos, sus besos, sus orgasmos, sus noches, sus sueños…
Verla dormir y cuidarla de todos sus demonios.

Acariciar su piel, recorrer con mis dedos muy suavemente todo su cuerpo.

Contar sus lunares y ver sus imperfecciones, cuidarla.

¡Besar esos labios que me enloquecen!
Ser el brillo en sus ojos.

Caminar juntos en la calle y sentirme orgulloso de ser yo quien la toma de su mano.
Ya no caer en locura, mejor disfrutar su humedad, su intimidad, su ser.
Sumergirme en su vida y ser parte de ella.

Ser el hombre del que tanto escribe, ser inmortal en un libro y en sus recuerdos.
Que suerte tienes hombre de ser el único en su vida.

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