Carta en la banca


Cuando iba caminando por un concurrido parque de la ciudad, alcancé a ver una hoja doblada en una banca, me acerque, la abrí y esto es lo que decía:

He vivido por más de 1500 años, he pasado y he sido historia de muchos lugares y personas como la hoja perdida de aquellos libros que nunca salieron a la luz, la soledad aún no me abruma a pesar de que he vivido solo por todo ese tiempo. 

Mi gente fue condenada a la muerte y yo tal ves por mi cobardía a no salir a pelear he sobrevivido

Me escondo de país en país cuando las sospechas de quien soy es alto, he pasado por las mil modas que ustedes como humanos inventan para sobresalir. He visto todas las producciones de cine y libros que hablan de mi gente, sólo una atinó a cuanto en esencia éramos, otras simplemente fueron ridículas.

¿Preguntarás de que me alimento?

De cuánta rata encuentro por las alcantarillas.

¿De qué vivo?

Aunque no lo creas trabajo en fábricas de noche, si, efectivamente el sol comienza a quemar mi piel y cega mis ojos, mi piel y mis órganos se debilitan conforme pasan los siglos al no tener al 100% el dulce néctar de su sangre.

Vivo en pequeños departamentos donde tengo siempre mis libros y una que otra reliquia de mis antepasados y como debe de ser, mi espada de cuando era un guerrero. Hablo muchas lenguas y aún recuerdo las muertas. Nombres he tenido de todo tipo, ahora me hago llamar Raziel, creo tener el nombre de un arcángel ayuda a que la gente me vea con buenos ojos al pensar que puedo ser religioso… ( sin palabras).

He tenido todo tipo de placeres a lo largo de mi existencia, muchas veces ha sido comprado y quedo satisfecho, otras veces no podía conservar mi cordura y las degollaba para poder alimentarme y sentir ese éxtasis.

No puedo negar lo que soy.

En mis tiempos, salía a pelear con cualquier ser que impidiera nuestro reinado, los destrozaba, les arrancaba sus extremidades, me alimentaba de la sangre de los guerreros y de sus mujeres, éramos crueles ante cualquier enemigo pero fieles al pacto que se hizo entre ustedes y nosotros.

Una traición apareció que hizo que todo se rompiera y tuvimos una lucha imparable y por muchos años, a pesar de que teníamos ventaja, ustedes pidieron alianza contra otros que ahora los agobian y fue cuando mi gente comenzó a caer.

Nos separamos tanto que casi nos desvanecimos en el espacio.

Hace como unos 70 años alcancé a sentir él último latido de un ser como yo que murió por razones que desconozco y desde ese momento a donde voy o llego trato de buscar a mi gente pero ya no siento nada. He pensado en el amor con bellas mujeres y que mi sangre corra por sus venas para tener un primogénito pero lamentablemente ese pacto con su creador no lo puedo romper o ustedes arderán.

En días lluviosos camino por las calles, viendo cómo ha pasado el tiempo, viendo lo solitarias que suelen ser por no quererse mojar y enfermar, a mi me encanta la lluvia, sentir recorrerla en mi piel y que en una tarde yo pueda salir de mi oscuridad. Otras tantas veces camino por las noches en parques o plazas, observo a todo humano y sus acciones, algunos los admiro otros tanto me desagradan, pero debo ser cauteloso.

No suelo sonreír, no por miedo a que vean mis “delatadores”, no he encontrado una razón para hacerlo desde hace siglos

Anteriormente cuando vivía aún con mi gente había una Dama que me encantaba y quería con ella formar una familia propia pero cuando fue la traición del pacto, ella fue una de las que murió y lamentablemente en mis brazos, junté su cabeza a su cuerpo y deje que se desvaneciera en mi, tal ves derrame unas lágrimas, no lo recuerdo, pero de que dolió verla desaparecer,  eso si tenlo por seguro. Mis ojos ardieron en odio y mi matanza fue incontrolable.

Tal ves algún día encuentre a alguien como tú que ahora lee estas palabras que dejé sobre una banca para cumplir un cometido… Tal ves me reconozcas y yo lo haga en ti, mi mirada es profunda como el infinito, mi ser tan misterioso como tus preguntas. Mi oscuridad es tan inmensa que la sentirás. Ahí estaré un día lluvioso sentado en esa banca.

Te espero.




 

Etiquetado

4 pensamientos en “Carta en la banca

  1. Aaaaa, melancolía, añoranza, estados de ánimo no se si favoritos, pero si muy presentes en mi personalidad, creo que en alguna si no es que en varias ocasiones, deambulamos por lugares como esta carta vacía esperando ser escuchados, amados, deseados, etc etc. Historia de lujo

    1. ¡ Hola Oigres !

      Que gusto saber de ti, efectivamente muchos hombres deambulan rodeados de soledad y para variar son los mas románticos.. así como los de “antes” pero creo a las mujeres les llama mas la atención que las traten mal y las humillen.
      Saludos amigo

  2. Que gran historia, saber que la soledad siempre es la mejor compañia y te hace mejor inpirador de vida!!

    1. Pero aguas cuando la soledad se vuelve abismo …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *