La Condesa

No sé por qué causan tanto revuelo al saber que lo que yo hacía en mi propio castillo que mi esposo me dejó antes de morir. Para mí era tan normal, con decirles que al final les daba su sepultura cristiana sin excepción alguna.

Comienzo mencionándoles que a edad muy temprana vi el cruel asesinato de una persona la cual fue para mí algo nuevo y sorprendente al ver los chorros de sangre salir con fuerza cuando le cercenaban la cabeza y hasta que se la desprendieron completamente del cuerpo creo sentí por primera vez un orgasmo.

Me casé con mi primo, el noble Ferenc Nádasdy que nunca estaba en casa y cuando llegaba después de arduos combates me embarazaba y se iba, hasta que murió y me dejó todo a mí, pudiendo correr a mi suegra del castillo ya que ambas nos caíamos muy mal, tenía a mis hijos pero ellos siempre estaban en sus asuntos así que ya estando sola me sentía un poco ansiosa.

Por lo regular mi servidumbre eran bellas mujeres, jóvenes e inocentes. Pero había una en especial que sobresalía del resto.

Tenía como 15 años y al acercarme a ella inclinó su cabeza fue cuando me percaté inmediatamente del aroma a su menstruación que hizo incentivar mis sentidos y comenzar a sentir una extraña excitación.

Me di cuenta que estábamos solas y con un candelabro que tenía justo detrás de mi, la golpee en la cabeza haciendo que cayera sobre mi alfombra traída desde Persia. Como pude la cargue y la llevé a mi calabozo, ahí la desnudé y pude contemplar tan magnifico cuerpo: su piel blanca y labios carnosos que comencé a besar aprovechando que aún estaba tibia.

Me desnudé y me froté con su entrepierna, se sentía tan rico que sin pensar tomé un cuchillo y comencé a cortar su cuerpo para ver los chorros de sangre que salían, sin dejarlos caer al piso con mi mano los embarraba sobre mi cuerpo y cara dejando que ahí se secaran, corté su yugular y vacié lo más que pude de su sangre en una copa para inmediatamente beberla , sentí un éxtasis dentro de mi cuerpo, al final ya no me servía más y la tuve que enterrar sin antes orar por ella y todas las demás que tuvieron la suerte de conocerme.

Quería más de esa experiencia y me dedique a buscar jóvenes vírgenes pues me di cuenta que su sangre me mantenía joven y bella y es lo que yo quería. A veces las torturaba para que su sangre saliera más caliente y tuviera mas efecto en mí, otras veces me acostaba con ellas y las sodomizaba hasta que murieran, jamás entenderá el placer que sentía.

En una ocasión tuve que matar a más de 18 en una misma noche ya que necesitaba llenar una tina de sangre y bañarme a la luz de la luna, pero para ese entonces ya tenía de cómplices a mi servidumbre que ellas eran quien se encargaban de secuestrar a mis bellas jóvenes y yo de saciar mis bajos instintos.

Inventé muchas formas de tortura y de cómo sacarles la sangre hasta que supe de La doncella de hierro y que fue la mejor para mí, sufrían demasiado y por días y su sangre la tomaba fresca al hacerme mascarillas. ¡Por que tratan de acusarme!

Cuando ya llevaba mas de 340 lo que hice fue tener una orgía con 80 bellas mujeres inocentes y cada que las mandaba a lavar después de estar conmigo mis sirvientas las esperaban para ir matando una a una.

Mírenme, después de 30 años sigo siendo joven y bella dio resultado mi experimento, me gusta tener mis manos manchadas de sangre, me gusta sentir mi corazón latir al tener sexo con varias de ellas, hacerlas feliz antes de morir, besarlas y morder su cuello hasta arrancar pedazo de su piel y chupar su sangre.

No veo el motivo por el cual están juzgándome.

Bueno me despido
Atte: Erzsébet Bathory

Nota: La Condesa Sangrienta se sabe que mató a mas de 600 mujeres, siendo la primera y única mujer con mayor asesinatos y quizá inspiro a la famosa obra de Bram Stoker Drácula. La ley impedía que la condesa fuese procesada y por tal motivo fue condenada a vivir encerrada en su castillo sellando puertas y ventanas hasta que murió.

¿Qué te pareció?

#yovueloconyezidy

Si te gustó comparte ! me ayudarías mucho !! 😉 :*

Etiquetado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *