Si tu no estás aquí

Ellos eran jóvenes, se conocieron justo en la preparatoria, ambos inocentes ante un mundo de sentimientos que desconocían.

Ella una chica popular muy alegre y sonriente disfrutando y viviendo el momento. Él todo lo contrario, siendo un tipo humilde y sencillo; serio y reservado así como estudioso.

Cuando sus miradas se cruzaron creo fue amor a primera vista, ella se sentía nerviosa al sentir la mirada de aquél chico y él feliz al saber que si se gustaban. Desde esa ves ella decidió pasar más tiempo con la amistad de aquel chico pues parecía que ambos se conocían ya desde hace mucho tiempo atrás o tal vez en otras vidas.

Jamás ella había sentido tanta confianza en una persona como la encontró en él. Salían en son de amigos y fue cuando llegó el primer beso, en esa ocasión, él la invitó a una exposición al centro de la ciudad donde sintieron esa chispa en su corazón.

Caminaron horas y horas tomados de la mano y sin dejar de hablar ambos conocieron más uno del otro, al final del día se despidieron con otro beso que llenó de vida su interior.

Así pasaban los días siempre juntos, un día él la invitó a tomar un café por un parque que le gustaba mucho.

Ahí fue el primer acercamiento, estando sentados frente a frente, él muy nervioso le toco los senos y ella gimió al sentir sus manos, él comenzó a besarle el cuello y ella sintió algo nuevo en su entrepierna aparte de las cosquillas, sintió esa humedad de la que había escuchado.´

Él respiraba agitado en el cuello de ella mientras seguía tocando cada vez más sus senos pues era la primera vez que lo hacía, la pegó más a su cuerpo y comenzó a abrazarla muy fuerte dibujando con sus manos la silueta de su cuerpo. Lamentablemente fueron interrumpidos por gente que pasaba por ahí.

De regreso el silencio los embargó, con su juventud e inexperiencia ya no sabían que decir.

Pero no pasó mucho tiempo en lo que todo volvía a la normalidad y queriendo experimentar mas sobre lo del otro día se daban sus escapadas.

Una de esas era casi de noche y en una calle vacía él la tomó de la cintura y comenzó a besarla con esos besos que prenden al cuerpo y lo alistan para el momento.

Ella comenzó a besarlo de igual forma, así de apasionante y entre su vientre sintió el bulto de su chico  que estaba completamente excitado, ella abrió los ojos y lo vio directamente a él para dejándolo entrar mucho más en su corazón y sus secretos.

Él con su mano desabotonó el pantalón de ella y fue bajando hasta sentir la calidez de su parte íntima y la humedad, con sus dedos exploraba sus labios queriendo saber más sobre cómo era aquello que él quería que solo fuera para él y nadie más.

Ella gemía y lo abrazaba queriéndole hacer sentir todo el amor que ella sentía por él, hasta que de nuevo fueron interrumpidos.

Su relación tomaba más fuerza y a ella le gustaba siempre estar tomados de la mano y compartir esos momentos junto a él, adoraba sentir su protección.

Otra noche fueron atrás de su preparatoria y volvieron con el cachondeo ella estaba decidida y le dijo al oído

–Te haré algo que te va a gustar…

Y bajo para hacerle un oral, primero lo hizo con la mano y después fue comenzando a lamer la cabeza, eso lo prendió mucho y ella conoció en ese momento el sabor del semen. Poco a poco lo fue metiendo a su boca mientras también hacia juego con la mano, el sabor y aroma era algo nuevo para ella, no sabía si lo estaba haciendo bien o mal pero ella hacia su intento.

Él estaba feliz al ser su primera ves con su la niña que tanto amaba hasta que no pudo más y llegó en la mano de ella.

Ella contemplo su mano por segundos al sentir de igual manera una sensación riquísima , algo raro.

Así sus cachondeos fueron por varios días más hasta que él le comunicó que tendría que viajar al extranjero por sus estudios y que lo esperara que él regresaría por ella y poder estar juntos para siempre.

Ella lloró, por primera vez sintió un dolor en su pecho que jamás había sentido, pero aceptó la partida de él. Esa ves se vieron igual de noche, él llevaba su bicicleta y le dijo que la llevaba a su casa como un viaje que siempre le prometió, ella no aceptó y se fue caminando sola. De ahí cada noche lloraba sin poder calmar el dolor de su corazón.

Después de mucho tiempo y sin saber más de él, un día ella iba con sus amigas por tal calle entre risas y platicas, ella a lo lejos vio lo que parecía aquel niño que tanto amaba y su corazón se detuvo, la adrenalina le llegó a las piernas para ir corriendo tras él y abrazarlo. Pero no, lo vio diferente y triste no tuvo el valor de ir tras él.

Y así paso mucho más tiempo ella se cansó de esperar aunque lo viera por los rumbos de su casa él jamás se volvió acercar a ella y cada quien tomó caminos diferentes, hasta que sucedió algo extraño después de años volvieron a encontrarse de frente…

Continuará.

 

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2 pensamientos en “Si tu no estás aquí

  1. Que desgarradoras son las últimas líneas, me encanta tu forma de mezclar sentimientos, la dulzura del amor cómo antesala de una ausencia que al principio no nos queda más que llenarlo de lágrimas siendo estás el cimiento para que el tiempo construya nuestra resignación manteniendo al olvidó de momento, como espectador de nuestra añoranza… Saludos Yezidy… Ansió ver la siguiente parte. (Sin albur).

    1. Me encanta como expresas tu opinión Oigres!!!

      Muchas gracias infinitas!!

      jajajajaja hasta tu humor es la onda !!!

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