PALABRAS

Si puedes resistir a la belleza de una mujer, habrás conquistado el mundo.

Cuando puedas concentrarte en su mirada, en su luminosa voz, en su inteligencia provocadora,
su sabia economía de sus tiempos, los de estar y los de desaparecer a voluntad,
cuando te olvides de su devastadora belleza,
para,
sólo…

Concentrarte en sus orgasmos sin fin, en sus gemidos verdaderos e inéditos…

Sin nada para ti.

Cuando sus muslos portentosos y sus nalgas de diosa no te hacen dudar,
de tu estúpida condición de hombre.

Cuando te resistes a llamarle después de conocer su paraíso,

cuando esperas el instante exacto en el que ella duda de su poder

cuando aun puedas pensar un poema entre sus piernas y aprender el sabor de su clítoris por siempre,
y sus pezones te sonríen traviesos y cómplices antes de, antes de, antes de… valer nada.

Entonces, ya serás un aburrido sabio amoroso, sin dios y sin diablo.

 Poema de Carlos Martínez Rentería

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *