PARTE 2

Sin darme cuenta logré dormir un poco, miré el reloj y se había detenido (malditas pilas de $10 que no duraban).

Busqué mi celular y no me quedaba mucha pila, me apresuré a ver si ya le había llegado el mensaje a mi novio y nada. En ese instante se apagó. Olvidé ver la hora. 

Me seguía doliendo la cabeza pero no como hace unas horas, tenía muchisíma sed y preferí levantarme por un vaso de agua.

Con dificultad logré dejar la cama atrás y me dirigí hacia la cocina, me serví agua y la sentí como gloria, tome dos vasos y aún seguía teniendo sed.

Vi por la ventana por el relajo de patrullas y ambulancias que medio me acordaba pero había un silencio abismal. 

A lo lejos se veía humo cómo si algo grande se hubiera quemado, ahora entendía todo.

Ya mas relajada me dirigí a ver a mi conejo y me sorprendí que se veía muy decaído y enfermo. Lo intenté mover y no respondía al 100. Me desesperé tanto que agarré el teléfono de casa e intenté llamar a mi novio fue cuando descubrí que no había luz por lo tanto no tenía tel.

Intenté darle su lechuga y agua con mi dedo pero era en vano. Tan solo se movía para que le quitara eso de su boca.

Yo mientras tanto comencé a sentir algo raro en mi cabeza, como si algo carcomiera mi cerebro. Me senté en mi sillón y me dio comezón en la espalda sentí una extraña resequedad. 

Mis dolencias de la nada comenzaron aparecer y dejé a un lado a mi conejo bien acomodado por si era momentáneo lo que tenía y me dirigí a mi cama.

Tenía muchas ganas de salir y buscar a mi novio pero no podía casi casi era la paciente cero.

En instantes salió un helicóptero de la nada y ¡Pum! Hubo una explosión muy grande que iluminó el cielo e hizo retumbar mis ventanas.

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