Penélope

Parte I

Soy Penélope

Alta, delgada,  facciones finas, cuello largo como mis piernas, morena clara, labios gruesos,  soy  36 b y con cintura aún marcada.

Tuve una vida difícil desde mi infancia, fui maltratada por mi madre quien siempre me culpó de  haber  frustrado sus sueños. Se dedicó  a tomar diario y estar con muchos hombres para mantener su vicio hasta que entro al mundo de las drogas y todo fue peor. 

Para ella yo era su aborto con vida, me golpeaba cuando estaba cruda y un día intentó venderme a sus hombres, salí corriendo y cuando regresé después de 3 días ni cuenta se dio de mi ausencia  estaba intoxicada hasta las “chanclas”.

Nunca se me antojó probar algunos de sus vicios, pues veía como destruía su cuerpo y el hombre  la humillaba y trataba como quería.

A duras penas terminé la secundaría y eso con mucho apoyo  de mis maestros pues sabían mi situación, luego me daba pena llegar sin bañarme, con mi uniforme sucio o sin comer, ellos y ellas amablemente me regalaban alguna fruta o me compartían de su comida, pues creo que era lo único sano que comía.

Cuando regresé  a casa y con mi certificado de la secundaria terminada mi madre me tomó de los cabellos y me metió a su cuarto diciéndome que ese sería mi regalo, abrió la puerta y ahí estaba un viejo horrible y completamente  borracho, le imploré que no, que yo la amaba pese a todo y ella decía cosas sin sentido.

Tomé una lámpara y le pegué, ella me soltó, la adrenalina recorrió todo mi cuerpo y sin pensar, comencé  a pegarle la cabeza, ella inmediatamente cayó y no pudo defenderse ni meter las manos.

Cuando vi un charco de sangre desperté de ese trance y sin querer saber más salí corriendo y nunca mire hacia atrás.

Corrí lo mas lejos que pude hasta que mis huesudas piernas ya no podían más.

Viví en la calle por mucho tiempo y al no tener ni ropa, dinero , ni papeles, me dediqué a la prostitución.

Si, tenía casi 16 años y comencé primero haciendo  orales a viejos rabo verdes, su fantasía de  verme tan niña  era mas que suficiente para pagarme un buen dinero.

Fácil hacia 15 orales  lo cual me ayudo para rentar un pequeño  cuarto con una señora de avanzada edad la cual nos agarramos mucho cariño, obvio ella no sabia en verdad en que trabajaba, yo le dije que trabajaba en un mercado haciendo mandados.

Fui creciendo y haciéndome de fama, ya me vestía mejor y tenía un buen dinero ahorrado con puros orales, aún no estaba preparada para entregarme completamente, solo me dejaba manosear y claro que me hicieran orales,  pues mi vagina siempre se les hacía como mis labios…

Continuará…

 

 

 

 

 

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3 pensamientos en “Penélope

  1. Asi como esta historia, Hay muchas mas de la vida real, es muy triste esta situacion gracias por darnos algo en que reflexionar yez!

  2. Un retrato de la crueldad familiar vemos que no siempre es un hogar lleno de amor y cariño y que los hijos no son siempre vistos como una bendición, nuestra protagonista ha sabido sobrevivir al vivir a la deriva al parecer tendrá éxito…

    1. si y lo que falta descubrir de ella! 😉

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