Noli y el arma

Los riesgos en estos trabajos son muchos, podemos llegar hasta salir lastimadas o de plano aparecer muertas en un baldío.

Sucede que un día me llegó un mensaje de un hombre pidiendo mis servicios y ofreciéndome mucho más  de lo que cobraba habitualmente pues quería tener una relación un poco diferente.

Le pedí que me contara más para saber de qué se trataba y ver si accedía.

Se me hizo un tanto interesante a la ves que riesgosa pero el simple echo de imaginarme todo comenzó a prenderme.

Nos vimos en una suite muy lujosa de la ciudad y ahí estaba él, aquél hombre  tan elegante y con mucha presencia.  Fue raro que tuviera tantos guardaespaldas y me contó que él era una persona bastante peligrosa pero muy respetada por el gobierno.

¡Vaya! Si me sorprendí un poco pero platicando mucho mas me dio la confianza de que al menos en un rato  mas no correría peligro.

Me dio de beber un trago y me pidió que me fuera quitando la ropa poco a poco y solo me quedara con lo acordado: medias negras y ropa de cuero negra con zapatillas altas. 

Se acercó a mi lentamente y me fue acariciando, tocaba cada parte de mi cuerpo con sumo cuidado, me recargo de espaldas a él sobre un mueble, me doblo y me abrió las piernas, comenzaba el juego, él se quitó la ropa y estando completamente erecto me dijo que media 28 cm. Se veía tan delicioso.

Lo acercaba y lo frotaba sobre mi parte que ya estaba escurriendo. Me agarraba de las caderas y así se masturbó un buen rato.

Me apretaba mis senos siendo bastante cuidadoso de no lastimarme, me daba nalgadas hasta sentir el ardor en mis pompas.

Disfrutaba mi cuerpo por lo que había pagado.

Pronto se retiró y de su portafolio que estaba sobre un sillón sacó el arma enseñándome que estaba cargada. Me recordó de nuevo las reglas que eran:

1.-No gemir

2.-No moverme

3.-No hablar ni emitir ningún sonido hasta que él me indicara

4.-En caso de fallar él me iba a disparar pues todo el tiempo me estaría apuntando con el arma en la cabeza

Le dije que estaba lista, sentí como agarró su miembro enorme y me penetró, estaba tan caliente y de echo eran unos de los mas grandes que había tenido.

Comenzó a cogerme y que prueba tan dura pues lo hacía bastante bien, mordía mis labios para no emitir sonidos y apretaba mis ojos para poder contenerme, después de unos minutos llegué a mi orgasmo y mi liquido comenzó a salir y él lo tenía embarrado ya en su miembro. Mientras me seguía apuntando a la cabeza ver eso en su miembro lo calentó mucho mas, pues me empezó a dar mas duro incluyendo las nalgadas que ya eran mas seguidas.

Sentía el sudor escurrir por mi rostro y mi cuerpo y él no dejaba de gemir de tan rico que sentía.

Fue tanta su emoción que con el arma recargó fuere mi cabeza sobre la pared y debo decirlo que eso fue tan excitante pues eran pocos los que cogían así de rico y sentir esa adrenalina… Pff

Tenía bastante aguante y estaba muy atento a no romper las reglas, después de un rato me pidió que le hiciera un oral viéndolo a los ojos sin que yo gimiera, que le tomara su miembro y me lo metiera todo a mi boca, mis pocas lágrimas era inminentes pero no por dolor u otro sentimiento parecido, es que simplemente estaba tan enorme que al meterlo todo me provocaba eso.

Aún con el arma apuntándome me dijo entre gemidos que ya iba a llegar y quería que todo cayera en mis pechos y así fue, echo tanto que cubrió por completo mis senos. Él en cuanto termino de eyacular disparó  a un lado de mi a una distancia de 1 metro para demostrarme que no estaba jugando.

Enseguida tiró el arma y se recostó en la cama, me pidió que ya fuera como normalmente era y que sin mas ni mas lo llenara de besos en todo su cuerpo y lo consintiera (que extremo).

Era muy atractivo y lo traté tan lindo que jugando me dijo que “mejor ya o nunca me iba a dejar ir.”

Nos metimos a la ducha y comenzamos a platicar sobre todo lo que se nos ocurriera. Tomamos licor y pidió pizza para comer en la habitación (así de raro fue), ya no parecía aquel hombre con tal presencia y que emitía cierto miedo ahora era tan tierno, cariñoso y tan normal.

Al final nos vestimos y me dijo que un auto con una escolta me iba a dejar a mi casa y que había sido el mejor sexo que había tenido, que había estado con muchas mujeres muy esculturales pero todas eran vacías y muy materialistas y que pronto nos volveríamos a ver, me dio un maletín con bastante dinero y de echo mas de lo acordado, me dio un beso en la frente y cada quien se fue por su camino.

Con el dinero que me dio me fui a España tres semanas donde me la pase genial.

Y a los días de que regresé a México vi en las noticias que había muerto un narcotraficante muy poderoso y buscado por muchos países y cuando vi su foto me di cuenta que ese hombre era con quien había estado y tuve un sexo riquísimo con una pistola en mi cabeza.

#yovueloconyezidy
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La aventura en un bar

Soy Noli…

Bueno al parecer te gustan mis historias y ésta ves te voy a contar de una ocasión que me salí a trabajar a la calle.

Recuerdas que lo hice por muy poco tiempo cuando comenzaba en este negocio y me resultó mejor tener clientes por recomendaciones y todo por medio de un mensaje de whatsapp.

Bueno, pues ahora tenía muchas ganas de estar con alguien y que me hiciera olvidara de ciertos sentimientos que tenía hacia un hombre ¿Lo recuerdas? ¿Sus facciones cuadradas y esa manzana de Adán? En fin, bueno quise salirme un poco de la rutina y me fui a unos suburbios de clase medio baja, me pare en una esquina donde estaba disponible para los autos y para los que iban caminando (lo sé, me arriesgue bastante).

Prendí un cigarrillo aun sabiendo que no me gusta fumar pero era para calmar un poco los nervios o ansiedad.

Era de noche la luna me alumbraba bien mi silueta y sus formas no tan llamativas, iba bien vestida pues no me gustaba ser vulgar.  

Poco a poco se me fueron acercando varios hombres tanto peatones como en autos y cuando estaba por decidirme con uno,  varias chicas que estaban en las mismas andadas se me fueron acercando en “plan pesado”, pues les estaba robando a sus clientes y echándome bronca por que yo no era de ahí y que ese lugar se los había dado su padrote.

Me quedé sorprendida por el nivel al cual no me había dado cuenta que estaba, no quise discutir con ellas por unos cuantos pesos pues mi tarifa se iba a unos buenos miles de pesos.

Sin decir una sola palabra me di la vuelta y las deje cuidando su territorio, abordé el metro y quise irme al centro de la ciudad pues hay una plaza que de noche se ve hermosa por sus fuentes adornadas con luz.

Me compre una paleta, me puse los audífonos para salir un poco de éste mundo y camine, veía la gente pasar, los niños jugar, la noche alumbrada por esa bella luna.

El lugar era hermoso.

Desafortunadamente los museos ya estaban cerrados pero por ahí había un pequeño bar al cual sin pensarlo me dirigí.

Por suerte no había mucha gente y había un muy buen blues de fondo, me senté en la barra y pedí un whisky en las rocas, ahí estaba yo disfrutando el momento y mi cuerpo exigiendo lo suyo…

Por mi mente y con esa bella música los recuerdos de mis mejores experiencias pasaban por mi mente: los mejores besos con pequeñas mordidas, las penetraciones salvajes, las nalgadas, los bailes que les hacia, él que medía 30 cm. Y me dejo bien adolorida, de momento entre mi locura se me escapó una sonrisa llamando la atención de una persona que se acercó sonriendo y con ojos de deseo.

-Hola, discúlpeme pero es usted una mujer espectacular.
-Hola, muchas gracias por la rosa…

Continuará…

 

Aquél hombre – Una historia de Noli

Después de un tiempo nos volvimos a ver tras esas puertas de cuarto de motel.

No lo quería ver a los ojos pues no quería que viera el abismo en los míos, mis manos temblaban, estaba nerviosa a pesar de que no era la primera vez que nos veíamos.

Él se  sentó en la cama quitándose los zapatos  y así me llamó para que estuviera a su lado, sin dudarlo me recosté sobre su pecho, mientras él acariciaba mi espalda  por primera vez escuché su corazón latir, fue música  para mi ser,  sus manos tocaban mi cabello y espalda era lo que necesitaba ya desde hace algún tiempo. 

Comencé a besarlo y esos labios hacían que dentro de mí el deseo arañara mi razón, la forma en como los mordía, como lo hacía con esa intensidad que me encantaba hizo mi corazón despertar.

Abruptamente me separé de él pues la electricidad me asustó, no podía amarlo más de lo que podía…

-No, me voy a enamorar y no puede ser posible-  Fue lo que le dije.

Él en sus ojos mostraba cierta decepción, cierto enojo, cierto sentimiento. Pero ¿Cómo le digo lo que me pasa si él  pertenece a otro mundo? Tendría tantas cosas que contarle  que no se si saldría huyendo y no verlo nunca más.

Cuando nos quitamos la ropa y él me penetró como siempre sentí esa magia que entraba en mi cuerpo, que invadía mi vientre y subía poco a poco hasta cubrir por completo mi cuerpo la diferencia de ésta ves,  es que ahora era mucho más intensa, con el atrevimiento de decir que era mas poderosa pero tan hermosa sentirla.

Si supiera que hasta en las uñas de mis manos la sentía y que nunca había sentido algo parecido con alguien.

¿Es en verdad amor? ¿Era un capricho? ¿Quién era para hacerme sentir tal cosa? Me ponía celosa al saber que él en sus brazos alguien mas tenía.

En esta ocasión no sentí ningún orgasmo pero si sentí por mucho mayor tiempo esa magia.

Por primera ves tuve ganas de llorar por razones que ni yo puedo entender cuando él termino y explotó dentro de mis entrañas. 

Después de eso como siempre platicamos de mil cosas, dándome cuenta que somos tan parecidos.

Me pidió que lo acompañara a cierto lugar y sin pensarlo le dije que sí.

Cuando dejamos el auto en el estacionamiento imaginé  que sería caminar  cada quien por su lado por miedo a que nos vieran, pero no,  él tomó de mi mano y estábamos expuestos ante todo un mundo ahí tomado de la mano con los dedos entrelazados viendo el despertar de una ciudad y sin miedo. Nunca pensé que eso sucedería, que siempre todo sería en un motel. 

Mil cosas pasaron por mi cabeza llamando todo eso “fantasía”.

De regreso y platicando dentro de su auto platicamos un poco de nuestras vidas, descubrí que yo quería ser parte de aquello que contaba,  cuidar de sus mas grandes tesoros. Comenzar una nueva historia.

Pudiera ser que por fin lograría compartir con alguien mas mi vida y espacio, tener en mi corazón a ese ser, tomar el papel de “esposa”, hacer los quehaceres y cumplir con deberes que con tomar esa decisión conlleva.

Un momento, me detengo a pensar que somos de mundos muy diferentes, que él no dejara su núcleo de muchos años  por alguien como yo,  que el destino juega con nosotros en un tablero de ajedrez esperando una buena movida de pieza para ver el mejor final.

Estoy en casa sola como siempre en la oscuridad , tomando una taza de café caliente  sobre mi sofá con un baby doll color rosa  y viendo  como la noche es alumbrada por las luces de la ciudad, como  la luna gobierna majestuosa a todos aquellos seres, al fondo se escucha la melodía “Everybody knows”  de  Leonard Cohen, que me hace ver mi vida en instantes y reflexionar sobre todo lo que eh vivido, sobrevivido y sobre todo  aquel hombre que me gusta tanto como yo nunca lo imaginé.

Creo en la reencarnación y llevarnos tan bien me hace pensar que nos hemos visto en vidas pasadas, espero que en la siguiente nos encontremos antes y que con la mirada nos reconozcamos,  que con el pequeño rose de nuestra piel  en algún lado de la calle  despertemos ese amor.

Acabando mi tasa de café me levanto y me sirvo una copa de vino, me siento en mi pequeño bar y le subo a la música pues en un momento preciso Leonard me canta “Coming back to you”. 

Me levanto y me contoneo suave al ritmo de su bella melodía, tantos hombres han pasado por mi vida y en ninguno encuentro esa paz mas que con él.

Con una mano abrazo mi cintura con la otra tengo la copa que rosa mis labios y me hace sentir la sed de beberla.

Me hace recordar sus labios y de mis ojos nacen lagrimas  al pensar en mi destino será muy lejos de él o que igual me aferro a mis pensamientos y que en algún futuro por fin duerma en sus brazos…

-Para toda la vida- Me ha llegado a decir y eso me hace llorar aún más.

¿Que pensarán los demás al saber que hay alguien que en verdad duerme en mis pensamientos, calienta mi corazón y me hace suspirar cuando me llegan sus mensajes? Que es el mejor.

Me siento en el sillón brindando con mi copa por aquel hombre que me ha hecho sentir un amor verdadero , en ese momento  me llega un mensaje a mi celular, es hora de ir a trabajar.

Noli en el Jacuzzi

La luna la veía y estaba hermosa, grande y roja reinando sobre lo alto de los cielos  viendo a todos con esa magia tan misteriosa. 

Yo me encontraba recargada sobre un auto esperando que alguien se me acercara, los minutos pasaron y un auto lujoso se me acercó.

Era un hombre elegante como de 55 años y muy guapo. Le di mis tarifas y mis servicios y sin dudarlo por un segundo lo aceptó.

Nos dirigimos hacia un hotel muy hermoso y ahí comenzó la historia.

Nos metimos al jacuzzi y tomando vino, él me comenzó hacer la plática pues me pagó por adelantado varias horas a su lado así que no tenía problema alguno.

Conocí muy poco de su vida y aunque él estaba intrigado con saber de mí, no deje que fuera mas allá de decirle  lo necesario.

Lo fui excitando poco a poco acercándome a él y dándole besos con ligeros mordiscos, él con su copa en la mano vertió el vino sobre mi cuerpo y comenzó a lamer mi piel hasta bajar a mis pechos y chuparlos,  con su otra mano tocaba mi sonrisa vertical  hasta penetrarla, eh de decir que fue una sensación increíble ya que el agua, las burbujas masajeadoras  y sus labios en mi cuerpo hizo prender mis sentidos para comenzar ahora yo también con el juego.

Me puse de pie frente a él y lo tome del cabello acercando su rostro a mi parte para que ahora lamiera ahí, su lengua estaba tibia y se sentía que tenía una muy rica experiencia haciendo el oral, con sus manos tocaba mis nalgas y las apretaba a veces dando ligeras nalgadas, mis piernas las ponía rigidas por tan rico que sentía y mientras él veía hacía arriba se daba cuenta que yo masajeaba mis pechos y los lamía ( pues si alcanzaba j aja ) .

Después de un rato me tomo de la cintura y él así sentado me montó en él(nunca lo había echo en agua pero se los recomiendo mucho). Comencé a cogerlo y el salpicadero de agua era parte del momento, él me tenía bien sostenida de la cintura y sus gemidos me excitaban mucho (de cierto modo si tenía miedo que le fuera a dar un infarto pero al observar su cuerpo me di cuenta que hacia ejercicio y tenía una muy buena condición física).

¡Que rico se sentía! Creo sintió él acabar pronto y me detuvo pidiéndome que le hiciera el oral bajo el agua, lo acepté sin pensar, tomé aire y me sumergí abriendo mi boca, comencé a chuparlo y me apoyaba con mi mano pues no podía abrir mis ojos bajo el agua (fue demasiado gracioso), unos segundos abajo y otros afuera tomando de nuevo aire.

Hasta que me sacó y me dijo que nos fuéramos a la cama para continuar sin antes, ponerme shampo sobre el cuerpo, lo hizo de una manera tan delicada que hizo erizar mi piel.

Con sus manos recorría todas las partes de mi cuerpo embarrándome de ese shampo que olía tan delicioso.

Al estar ya cubierta, me recostó sobre la cama y me abrió las piernas quedando en posición de misionero,  él me penetró y  al estar toda enjabonada sus movimientos y fricción con mi clítoris hizo que llegara inmediatamente, resbalábamos tan rico que llegó un momento donde sentíamos el calor de los cuerpos,  mis gritos y gemidos eran discretos pero él sabia que los disfrutaba al mil por mi humedad que me delataba.

Me pidió que me pusiera en cuatro puntos y me sujeto  de las caderas para darme tan fuerte, él gemía demasiado y cuando se vino ahora el grito de placer como nunca lo había visto en un hombre.

Descansamos un rato sobre la cama y nos fuimos a bañar juntos sin dejar de platicar de todo.

Al final me dejó donde me abordó,  le di mi celular personal y desde ahí fue un cliente siempre fiel.

Después de unas cuantas salidas juntos me di cuenta que él era un famoso escritor de Europa  y venía a México de ves en cuando  a querer ser un “tipo” normal.

 

Nuevamente Noli

Hola soy  Noli y les traigo una nueva aventura con un tipo que vale la pena  redactar su historia.

A los nuevos les menciono  que soy  una mujer de la vida galante ya desde algunos años. Bueno de echo mi historia ésta por aquí. En fin.

Resulta ser que me llegó un mensaje a mi whatsapp del “trabajo”  pidiendo informes de mis servicios y con gustos se los di, inmediatamente me llegó el depósito de lo acordado y llegó el día de la cita.

Cuando llegó al punto acordado,   ¡vaya! Que guapura de hombre, había estado con muchos hombres bastante atractivos pero ninguno se compara con él. De echo sentí algo que nunca había sentido con nadie más. Cuando abordé a su auto todo fue mucho mas diferente,  sentí esa química eh inmediatamente nos llevamos muy bien. Resultó ser un hombre de 40 años y empresario. Quiso saber mi vida pero  sólo le dije lo necesario.

Cuando llegamos al hotel fue tan lindo, el observar cómo me veía, como se acercó a mí a tocar las curvas de mi cuerpo, fue la primera ves que no quería coger luego luego quería que él siguiera haciendo “eso”.

Me dijo que me recostara sobre la cama justamente a lado de él, me abrió sus brazos y ahí me mantuvo abrazándome. Mi corazón latía bastante rápido y por  mis nervios lo único que hice fue  acariciar el vello canoso se su pecho que me encantó y más por que olía riquísimo.

Hablamos de muchas cosas que con nadie había echo y fue maravilloso ese momento,  por mi mente pensaba en hacerle el mejor sexo y así fue.

Con luz  medía me puse sobre él, mientras me veía con esa mirada penetrante me fui quitando lentamente mi blusa y enseguida mi sostén dejando al descubierto mis senos que inmediatamente tocó sin mesura alguna, en mi entrepierna ya comenzaba a sentir su bulto duro y eso me excitó bastante, me tomo de la cintura y me puso sobre la cama.

Me quitó la falda y me dijo que le gustaban mis largas piernas y el como se me veían con las medias, me quitó todo  hasta que me dejó completamente desnuda.

Tomó su miembro  e inmediatamente me penetró y así como por arte de magia comencé a sentir esas  “mariposas” en mi panza.

La sensación era increíble ya que él tomó el control de todo: movimientos y posiciones. Hicimos un poco de todo pero lo que más me gustó es la posición como de tijera ya que inmediatamente llegué a mi orgasmo y como después del primero me vuelvo más sensible digamos que por cada posición tuve uno.

Sudé como nunca y él siempre me preguntaba si estaba bien, hasta en eso él era diferente a los demás.

Tuvo la duración de 40 minutos y vaya que fue tan increíble todo que le dije que terminara en mi boca y él con una grata sonrisa accedió.

Lo fui chupando poco a poco y suave hasta que comencé a sentirlo mas hinchado y caliente me di cuenta que ya iba a llegar y así fue.

Sentí su chorro invadir mi boca  y él gimió de placer. Me dijo cuan maravillosa era y que fue una experiencia única para él ya que nunca había contratado a una mujer como yo y que había quedado encantado conmigo.

Nos metimos juntos a ducharnos y como si nada comenzamos a platicar de mucho mas cosas de la vida.

De echo hasta el momento es el único que tiene mi celular personal y cuando podemos nos mandamos fotos bastante candentes y de las cuales no le cobro ni un centavo.

Me pregunto.  ¿Quién será el afortunad@? ¿Él o yo?

Tu, lector ¿Qué piensas?

 

Historias de mi trabajo Parte I

Me llamo… que importa, todos me conocen como Noli y soy prostituta desde hace ya algunos años, no soy muy bonita pero si muy agraciada, a lo largo de mi carrera me ha tocado: ver, sentir, oler, probar de todo. He pasado por cosas muy difíciles, he estado al borde de la muerte, experimentado cosas nuevas y lo repito de todo. Nunca me casé, siempre le huí a eso del matrimonio muy bien sabía que no era para mi, adoro a los niños pero yo no nací para criar hijos.

Afortunadamente nunca me he contagiado de nada más que de sarampión en la primaria y gripa por todos lados cuando llegan los climas locos.

Me hice cirugía de nalgas por que me dí cuenta que eso le llama mucho la atención a los hombres y bueno, de busto siempre lo he tenido grande y bien firme, me siento bien cuando mis clientes es lo que mas me elogian aparte de mis labios y mi sonrisa siempre tímida.

Ésta ocasión no salí a trabajar está lloviendo a cántaros y para variar traigo tos de perro. Vivo sola en un departamento de la colonia Condesa de esos aún con su espíritu bohemio, no me va tan mal, tengo buen celular, un buen auto, buena ropa, voy al gym. Y una ves a la semana voy al teatro, cine, concierto, etc. Cómo día libre de mi trabajo.

Voy a comenzar con una historia que me causo mucha risa, su nombre de aquél caballero es Miguel, es director de una escuela primaria, tiene 32 años, es casado pero sin hijos, bastante atractivo de echo lo conocí en el teatro en una función de terror.

Inmediatamente le dije que yo era una mujer de la vida galante y le brillaron sus ojos.

Me cito en un hotel bastante lujoso de aquí mismo de la Ciudad de México, puso música en su celular y comenzó el cachondeo, él traía traje de vestir negro, muy elegante y eso me excitó pero ¡oh sorpresa! Su pene ya erecto era del tamaño de mi dedo índice y tenía más vello que nada y mas largo que su pene, casi me daba risa pues por fuera un súper hombre y por dentro su mini, mientras comenzaba hacerle un oral que no me llegaba ni a la campana de mi garganta pensé en igual y lo movía rico, en fin, le gustaba bastante el oral que le estaba haciendo mientras me tocaba los pechos y todo cuánto su mano alcanzaba, yo ya estaba excitada y lista para que me penetrara, pero no, quiso que primero me masturbara enfrente de él y así lo hice mientras él de igual manera hacía lo mismo con su mini, pronto se pusó el preservativo y comenzó a penetrarme.

Me puso de cuatro puntos, el gemía de placer y por primera vez en mi “carrera” no sentía nada, fingía sentir rico y lo peor de todo es que comenzaba a secarme, cerré mis ojos por unos instantes y traía a mi mente las mejores cogidas con mis mejores clientes (nalgadas, azotes, fuerza, aguante, la mejor lamida en mi sonrisa vertical, posiciones que hacían que me viniera muy rápido, penetración por el culo, etc. Etc. ) y sólo así comencé a lubricar más, total. Se vino en mis pechos mientras yo seguía viajada en mis recuerdos. Al ver lo que me había echado vi que parecía más un gargajo que la leche que estaba acostumbrada a que me echaran. Le lamí el pene y el super mega exhausto se dejó caer en la cama, mientras agarraba aire, comenzamos a platicar de todo un poco, una persona muy culta y de mucho conocimiento, me pidió que le “levantara” el ánimo otra vez y así fue.

Ésta ocasión yo lo iba a coger para que nunca se olvidará de mí y por qué intuí que nunca le habían dado una cogida como la que le esperaba.

Me puse arriba de él y comencé con los movimientos arriba abajo, adelante y atrás, mientras mis pechos rebotaban, yo misma me los agarraba y me los apretaba, una y otra ves me los lamía, mientras él veía impresionado lo que ante sus ojos hacía, me di vuelta para ahora cogerlo igual arriba pero de espaldas, que viera mis nalgas operadas como se movían, como se veían mas grandes y a su disposición, le grité que me nalgueará, y apenas si me tocaba con miedo a que me doliera, le grite entre gemidos que más fuerte, y así fue, parecía que había descubierto que eso le excitaba mucho, me apretaba las nalgas y las nalgueaba, ¡wow! esto había mejorado bastante, comencé a masajear mi clítoris para tener un orgasmo, y así fue, mi mano acabó mojada y él ni cuenta que no se había puesto preservativo, sintió mi néctar mojar todo su pelvis , sintió mis contracciones y en ese instante llegó a su orgasmo gritando una grosería “no mames”.

Al final ya después de habernos aseado me dijo que esa grosería era porque le nació, desconocía ese placer y que por ese simple hecho me iba a dobletear el pago, yo encanta y la más feliz por ser una historia bonita en su vida.

Amablemente me invitó de cenar lo que más me gustara y me dejó cerca de la Alameda central, me despedí de él con un beso y él con una gran sonrisa y mucha luz en sus ojos se despidió.

Caminé y prendí un cigarrilo, me senté en una banca cerca de una fuente que tenía muchos colores. Y ahí estaba sentada, imaginando como él regresaba a su casa con su esposa hacerse compañía y hablar de todo mientras yo regresaba a mi soledad que no sabía si comenzaba hacer buena o mala. Comento que él se volvió un cliente frecuente al menos dos veces al mes y cada ves que nos veíamos traía una idea nueva que quería probar.

 

Cuarto de motel

Cierro la puerta de nuestro cuarto, me acerco a ti lentamente que estás sobre la cama viendo con lujuria éste cuerpo que es tuyo solamente.

Entre cada paso contoneo mi cadera y mi cuerpo en forma sensual para que no dejes de mirarme. Me voy quitando la ropa a un son que imagino en mi mente y mi mirada se vuelve más intensa al estar cada vez más cerca de ti.

Toco mis senos y los masajeo dándote a entender que todo esto en unos minutos será tuyo,  me volteo de espaldas a ti y me doblo para quitarme las bragas y tengas toda visión de mi trasero y mi sonrisa vertical todo en un mismo punto.

Tratas de tocarme y te doy un manotazo diciéndote con la cabeza y mi dedo índice que aún no

Ya ante tus pies y completamente denuda mi cuerpo baila sobre el mismo lugar y mis manos recorren todas mis formas. Tu mirada es ardiente y llena de deseo.

Me voy acercando a ti y te quito con suavidad la corbata, voy desabotonando tu camisa y suavemente toco tu pecho tan bien formado.

Comienzo a besarte el cuello y cierras los ojos esperando lo mejor

Te quito el cinturón y bajo tus pantalones para sacar aquel miembro que ya esta más que listo, te vuelvo a mirar y mientras lo hago lo voy metiendo poco a poco a mi boca, sobre esa cabeza hinchada muevo mi lengua de forma juguetona y comienzo a sentir ese líquido tibio.

Con mi mano tomo el tronco y poco a poco mi mano sube y baja mientras mi boca ha dominado perfectamente tu erección, me tomas del cabello e intentas jalármelo de tal emoción que tienes.

Ya más que listos los dos, te voy acostando y sin pensarlo me monto en ti, ambos sentimos esa delicia al sentirnos unidos, los gemidos son inminentes y mi humedad  comienza a bañar tu pelvis, te tomo de las manos para que toques mis pechos sin dejar de cogerte.

Me agacho un poco sobre ti para que los chupes y te los junto para que ambos pezones te entren en tu boca sedienta de placer.

Es el momento de voltearme para seguir montándote pero ahora veas como rebota mi trasero mientras te cojo, tú lo agarras, lo aprietas y me das ligeras nalgadas.

No dejo de moverme hasta que llegó a mi punto máximo, me relajo un poco en lo que pasa el mareo y tu dulcemente me pones sobre la cama con las piernas lo mas abiertas que puedo para admirar cuan belleza de sonrisa vertical, sin mas me penetras y haciéndomelo muy fuerte para que mis pechos reboten y se sacudan ante tus movimientos.

Tu llegas y te sales rápido para que lo último que alcance a salir caiga sobre mis pechos pidiéndome que con mis dedos recoja lo poco que me vaciaste y lo meta a mi boca.

Terminando me das un beso en mis labios y sobré el buró de aquel motel me dejas el dinero acordado

Nos vestimos y nos vamos a tu auto para que me dejes en la esquina donde me recogiste.

Si, es una historia más de mi, Noli.

 

La historia de Noli, la prostituta

Hola, mi nombre es Noli, tal ves me recuerdas por los relatos acerca de mi trabajo, si, efectivamente soy prostituta y tengo ya bastante tiempo en éste ambiente. No, no vengo de una familia disfuncional, ni estaba en las drogas, ni era pobre. Todo lo contrario, mi familia es distinguida en el país donde radico, mi padre está metido en la política y mi madre es una reconocida abogada.

Aunque no lo crean tengo  licenciatura en Derecho  y con honores

Preguntarás como llegué a la prostitución, digamos que fue bastante sencillo,  desde la pubertad me nació mucho la curiosidad de la sexualidad y obvio el sexo, descubrir otros cuerpos y formas, el placer, las sensaciones eran parte de lo que yo quería sentir.

Entrando a la prepa tuve un novio bastante precoz que me cayó como anillo al dedo y fue mi iniciador con su vasta experiencia y mi deseo de aprender de todo,   fuimos por mucho tiempo una pareja  sexualmente activa; sin miedos, sin prejuicios, sin inhibiciones y claro, con respeto y sumo cuidado para nuestra salud e integridad (así he sido hasta ahora con mis clientes).

Con él descubrí; el beso negro, el beso blanco, el beso de payaso, las diferentes posiciones para fornicar, la lluvia dorada, sexo oral ( y raro, pero nunca el anal).

 Fue un poco más emocionante cuando comenzamos hacer tríos ya que era parte de  sus fantasías

Al principio cuando lo hicimos con otra mujer la verdad me ganaron los nervios y un poco los celos al ver como se la cogía  pero bueno, muy lindo me compensó ahora a mi haciéndolo con otro hombre y fue una experiencia totalmente alucinante  y llena de distintos placeres, al ser penetrada por los dos lados pensé que me iba a doler pero afortunadamente pude con eso y más.

Así fue por mucho tiempo hasta que  por azares del destino ambos tomamos rumbos diferentes y nunca más supe  de su vida.

Pasó algo de tiempo para volver a tener una relación bien, en ese transcurso  aprendí a conocer mi cuerpo y darme placer sin necesidad de alguien más,  pero tenía  las ganas aún así estar con un hombre.

Mientras mis padres estaban de viaje se me metió la loca idea de irme a una esquina y ver que pasaba. Me arreglé y me dispuse a todo lo que fuera posible.

Parada en una esquina no tardé mucho en lo que un auto muy lujoso me “echó”  las luce y se detuvo frente de mi bajando los vidrios me habló,  al acercarme me di cuenta que era un señor como de unos 60 años con buen  porte y bien vestido.

Me preguntó cuánto y le di mi estimado dependiendo también de lo que él quisiera.  Accedió y nos fuimos a un buen hotel y vaya que lo disfrute a pesar de su edad, tenía esa experiencia, esa fuerza y aguante ( que no dudo se haya tomado una pastilla) me pagó todo lo que le pedí y me volvió a dejar en mi esquina prometiendo volver.

En aproximadamente casi unos 40 minutos llegó otro hombre haciendo casi lo mismo con el  carro,  le di mi tarifa y condiciones,  aceptando nos fuimos a un hotel igual de bonito, y quedé completamente satisfecha mis dos primeros clientes habían sido una gran apertura.

Para no hacerles el cuento tan largo, decidí independizarme de mis padres para que no preguntaran a donde iba de noche,  así que me compré un departamento no muy lujoso pero bastante cómodo, seguí estudiando:  mi vida normal de día y de noche es cuando todo se transformaba, con decirles que al año cogí muchísimo y ya no hubo necesidad de pararme en esa  esquina ya todos me mandaban mensajes a mi celular especial para ese trabajo.

En mi facultad muchos querían andar conmigo

No soy nada fea y  conocían a mi renombrada familia, pero no a nadie se le hizo. Salíamos a tomar o fiestas pero nada más. En cuanto a mis clientes pasó casi lo mismo,  la mayoría quería que tuviéramos algo mas que simples “negocios” pero por obvias razones no accedía,  quería mi vida así tal cual era y a mis 23 años ya tenía un imperio tanto en la noche con mis clientes nocturnos como en el día en una firma de abogados muy importante a la cual entré a trabajar por mi madre.

Traté de llevar bien una relación con un abogado de mucho dinero para calmar un poco las dudas de mi vida que casi nadie conocía, pero no funcionó, así que decidí trabajar un tiempo más en esa firma y después renunciar para dedicarme en 100 a lo que en verdad me gustaba.

Tenia todo tipo de clientes con gustos bastante extraños y todos me pagaban bastante bien, por ejemplo; uno quería solo observarme dormir y fingir que él no existía, otro le gustaba que le diera la lluvia dorada, otro que lo tratara como bebé,  otro mas quería solo que admirara su cuerpo trabajado en el gym, otro simplemente quería que lo escuchara sus problemas del trabajo o del hogar con su familia.

Éste mundo era para mí

Tenía de todas las edades, desde uno que tenía horas de haber cumplido 18 años hasta 69 años. A todos les satisfacía varias cosas pero lo acepto,  la soldad es muy grande, mis clientes es todo lo que tengo en mi vida y pese que algunos ya los estimo es más grande mi miedo a fallarles y decido seguir mi camino sola.