El sólo era para mí Parte II

Parte Final

En la oficina del Gerente había policías interrogándolo y obvio los mandó conmigo ya que era quien trabajaba directamente con él, sin nervios respondí a todas sus preguntas e iniciaron a checar su oficina para ver si había alguna pista sobre su desaparición o algo.

Todos estaban nerviosos y con cierto temor de que pudo haberle pasado ya que cuentan que no fue secuestro por que “alguien” no ha recibido ninguna llamada.

Cómo era mi trabajo no había tanto tiempo para pensar en lo sucedido y comenzamos todos a trabajar, el Gerente me pidió que por favor realizara los trabajos que hacía el “ desaparecido “ en lo que se sabía noticias de él mientras en mi cabeza estaba tan feliz al saber que mi jefe  estaba en mi cama justo como lo quería y esperando a que llegara.

Salí mucho mas tarde de la oficina de tantos pendientes por hacer pero emocionada por ver a mi hombre. Cuando entré a mi casa deje mis cosas votadas y subí a verlo a mi habitación contemplando sus formas,  dormido me acerque sin hacer ruido para despertarlo con un beso y poco apoco fue abriendo sus ojos hinchados de tanto llorar,  para armonizar el ambiente prendí la radio en la estación que recuerdo que siempre ponía  en la oficina (no era música muy de mi agrado pero por él tendría que aguantar un poco).

Le dije que era hora de cenar que de camino había comprado sushi y me molesto que aún entre lágrimas me pidiera que lo liberara que me iba a dar todo el dinero que quisiera y más cosas que me hicieron enojar aventando toda la comida al piso y gritándole le dije que no, que se iba a quedar conmigo,  que con el tiempo me iba amar y que ya no volviera decir nada al respecto o tendría que hacer cosas malas para que aprendiera.

Enojada me fui a dar un baño para relajarme pues mi plan de esa noche es hacerlo mío en cuerpo y alma

Salí de la ducha y ahí mismo en el baño me puse crema con aroma en todo el cuerpo, peiné mi largo cabello y me pinté los labios de color rosa, viéndome en el espejo de cuerpo completo por primera vez en muchos años sonreía y me veía a mí misma a los ojos consideraba que no era fea, estatura mediana, delgada con poco trasero y pechos,  pero si con una cintura bien definida, un poco blanca de la piel y sentía que lo que la gente le temía era a la profundidad de mis ojos que los hacían misteriosos, en fin, estaba lista y me dirigí hacia él completamente desnuda, un poco tímida le pedí que me mirara pero con su cabeza decía que no, me acerque a su miembro y comencé a besarlo y chuparlo suave para que sintiera que no lo iba a lastimar, él aún llorando movía su cabeza pidiendo que no hasta que su naturaleza de hombre lo traicionó y lo puso erecto, mientras lo masturbaba con mi mano,  a besos recorría todo su cuerpo y vi que poco a poco fue cediendo yo ya lista me subí en él y lo metí a mi ser, la sensación era simplemente maravillosa.

Comencé a cogerlo y él lo disfrutaba hasta que ambos nos venimos. Así pasó cada noche y él fue tomando confianza en mí, ya comía muy bien ya no me implora que lo soltara, le desaté las piernas y ya lo vestía un poco más, platicábamos cuando yo llegaba de trabajar de todo en la vida me comentó entre todos los temas, que él le gustaba mucho el auto Sentra Plateado e inmediatamente lo compré para algún día poder salir juntos.

Pasó el tiempo y su desaparición se olvidó en la oficina

Él ya estaba muy diferente conmigo creo puedo decir que me amaba, llegó el momento en que lo liberé sólo para estar en mi casa ( obvio tenía todas las ventanas y puertas aseguradas para que no pudiera salir, mi casa estaba justo en el mero centro de un jardín con muros altos y vidrios resistentes a los golpes , no había nada para que él hiciera tonterías).

Cada que llegaba me recibía con mi cena y hacíamos el amor intensamente , era simplemente genial. Hasta que un día estando cenando y ya casi al año de estar juntos, me golpeo para intentar escapar, en esa lucha me dejó bastante herida, me bastó golpearlo en la cabeza con un tubo para dejarlo inconsciente, me dolió muchísimo su traición mas que sus golpes.

Decidí que él de plano no sería para mí y no quería matarlo por el amor que le tenía así que lo ate nuevamente de manos y pies, le tapé los ojos y lo subí en la parte trasera del Sentra que le había comprado,  y si salimos juntos pero no como yo pensaba, ahora yo con lágrimas en los ojos decidí alejarlo de mí antes que yo le hiciera más daño, él en el camino despertó y llorando trataba de zafarse, le conté todos los planes que tenía con él y lo que yo sentía pero era mejor que él estuviera lejos de mi, lo deje a la orilla de una carretera donde sabía que lo iban a encontrar rápido  y me alejé.

Su aparición fue noticia nacional y yo estaba esperando a que llegaran los judiciales a detenerme por secuestro. Dejé de ir a trabajar y solo estaba en mi casa pensando en lo enferma que estaba y que era mejor pagar mis crímenes todos los que ya había cometido.

Alrededor de 6 meses tocaron el timbre y me aliste para ser detenida

Justo antes de abrir mi puerta tome un suspiro tan profundo y cerré mis ojos al abrirla escuché unas palabras que decían “al fin te encontré” , inmediatamente abrí mis ojos sorprendida y era él ante mi, regresó porque me dijo que se había equivocado y que no podía vivir sin mí, me abrazó y por primera vez me quedé sin palabras, lo abracé y entramos a mi casa. Nunca le pregunté de su vida y hasta la fecha aún seguimos juntos.

Él no sabe mi oscuro pasado ( y espero que los instintos de mi enfermedad no me traicionen porque a él si lo amo de verdad), pero no importa vivimos muy felices y como dicen por ahí, hasta que su muerte nos separe…
¿o no?

El sólo era para mí Parte I

Parte I

Era un tipa tan común que me perdía en la multitud, todos mis días eran tan iguales y monótonos hasta cierto día que un hombre diferente a todos los demás inmaduros de ahí, entró a trabajar, vaya que me llamaba mucho la atención, tenía algo que me volvía loca he hice hasta lo imposible para trabajar en su área y reportarle información del trabajo.

La primera vez que me sonrió sentí esas mariposas en mi panza que inmediatamente fui al baño y me masturbé a su salud

Así pasaban los días, me empeñaba para sobresalir en mi trabajo y a él eso le gustara, lo observaba desde mi escritorio y veía sus ojos tupidos de pestañas, su sonrisa, su cabello casi canoso y peinado de lado, ese hombre tenía que ser para mí, afortunadamente no tenía anillo de compromiso pero eso no me decía mucho, al final, ni me interesaba.

Cuando contestaba su cel me ponía furiosa, porque no era yo quien le hablaba así de bonito, un día me acerque a su oficina y le pedí que saliera conmigo a tomar un café y entre risas me dijo que no podía, me quedé seria, me levanté y me fui al baño, aguantándome las ganas de llorar y gritarle porque no, arañaba mis piernas mientras su ¡no! Me seguía trastornando.

Por mi barrio había tipos malos que hacían lo que fuera con tal de una buena paga, hable con ellos sobre lo que quería y accedieron. Todo quedó planeado perfectamente hasta que llegó el día. Cuando mi hombre salió de trabajar lo abordaron a un auto, sin golpes y con la cabeza tapada lo llevaron a mis aposentos donde lo esperaba ansiosa.

Cuando me lo dejaron y aún ante su resistencia le inyecté un tranquilizante que lo dejo dormido ante mis brazos. Era maravilloso descubrir su rostro y tenerlo ahí conmigo, con mis dedos delicadamente tocaba sus labios y sin pensarlo me acerque a ellos para besarlos, le quité la ropa para enseguida meterlo a mi tina y darle un buen baño, con una esponja descubrí su cuerpo era simplemente perfecto poco pelo en pecho, un ombligo raro pero delicioso, pomposo y con buenas piernas.

Era para mi, sólo para mí

Lo saque de la tina y con mucho trabajo lo llevé aun desmayado a mi cama, lo amarré de pies a manos para que no quisiera huir. No dejaba de ver su miembro y lo feliz que podía hacerme. Recordé que tenía un anillo de compromiso de un antiguo tipo que no aguanto mi buen trato y murió, así que decidí ponérselo ahora a él y le quedaba perfecto.

En lo que recogía su ropa, la olía y la pegaba a mi cuerpo tratando de impregnar su aroma, revise su cartera y vaya que tenía dinero, su celular lo rompí con martillo y lo enterré en una maseta de mi casa para no dejar evidencia por si ¡ las moscas!.

Escuché ruido en mi habitación e inmediatamente me dirigí para verlo despertar y sea yo su primera imagen en sus ojos. Él aun somnoliento trataba de zafarse de los pies y manos, pero le dije que era imposible, mientras pasaban los segundos más despertaba y se daba cuenta de las cosas. Me miro con mucho miedo y le dije que no me viera así, lo iba hacer muy feliz y que no se preocupara por nada le iba a dar todo lo que él quisiera,  que ahora era su mujer y muchas cosas más.

Él trato de gritar y con todo el dolor de mi corazón le tuve que poner un adhesivo a esos maravilloso labios

Él comenzó a llorar y yo le secaba sus ojos pidiéndole que no llorará que al final iba acabar enamorado de mi. Ante sus ojos me quite toda la ropa para que conociera mi cuerpo, él aun así seguía llorando e intentando zafarse para tranquilizarlo me recosté sobre su regazo hablándole cosas bonitas y poco a poco se fue relajando. Al día siguiente lo desperté temprano para darle su desayuno pero tristemente no aceptó y todo me lo escupía implorando que lo liberara, lo cual obvio no le hice caso y me fui a trabajar. Cuando llegué a la oficina todos estaban como locos tratando de localizarlo pues “alguien” lo reportó como desaparecido.

Continuará…