Terapia – Él

¿Me pregunta que si me casé enamorado?

La respuesta es sí, nos conocimos en la prepa y desde ahí fuimos grandes amigos, nos llevábamos muy bien, me sentía genial a su lado, salíamos a muchos lados a caminar y conocernos un poco más. Entrando a la universidad la vi de una manera totalmente diferente comencé a sentir amor hacia ella, una ternura al querer abrazarla y no dejarla ir nunca más, ella sentía lo mismo y poco a poco fuimos cediendo a nuestros sentimientos.

Terminamos  la carrera como pareja y decidimos que era el momento de casarnos y vivir por fin juntos, tenerla todas las noches a mi lado protegiéndola y ver con dulzura su rostro cuando ella se iba al mundo de los sueños, tan indefensa siempre la veía, todas las mañanas era también mía hacíamos el amor con dulzura y tal vez cierto frenesí para que cuando se fuera a trabajar nunca se olvidará de mí, era maravilloso verla después de bañarse, salía con una toalla en la cabeza y preparando el desayuno mientras se ponía su ropa interior.

Su aroma me lo llevaba todo el día para mí y así me gustaba. Cuando pasaba por ella a su trabajo me gustaba ver todas esas facetas que en ella pasaban: estresada, molesta, triste, alegre, insípida, se me hacía increíble que todo eso lo hacía sentir en ese lugar y era cuando mi yo entraba pues era mi trabajo siempre tenerla feliz a mi lado.

Y así fue por mucho tiempo hasta cierto día que conocí a una persona en mi trabajo.

Yo no la había visto en el edificio pero ella me decía que ya tenía tiempo ahí y ella si ya me había visto. Como sea, nos íbamos a comer juntos, compartimos nuestros números de celular y por ahí conversábamos, reía mucho con ella, era muy inteligente y comenzaba a mirarla más y  ahí descubrí su belleza jovial, cualquier era el pretexto para mandarle un mensaje y ella me respondiera, hacía sentir de nuevo la emoción que hacía muchos años ya no lo tenía y esta tal vez era de una manera diferente que hacía que nos buscáramos más.

Con mi mujer llegó un momento donde descubrió mis mensajes y tuvimos una discusión bastante fuerte y desde ahí lo nuestro se me fue de las manos pero añoraba que amaneciera para poder ver a la otra mujer y no escuchar los reclamos de la mía.

La felicidad se le esfumaba a mi mujer y sus inseguridades florecían cada vez más. Ya no pasaba por ella a su trabajo, cada quien agarraba su camino y yo por supuesto esperaba a la otra para irnos juntos y pasar más tiempo hablando, llegó un momento donde mi mujer y yo ya no cruzábamos palabras, la verdad no me interesaba pues en mi mano conversaba con la otra dándole sus buenos días y mandándole muchos besos.

Un trágico día en esas salidas que hacía ya con la otra nos besamos y mi mundo cambio, sentí su cuerpo cerca del mío que hizo que ardiera de pasión y hasta ahí quedo, ambos con ganas de más.

Llegue a mi casa, deje mis cosas y ella no estaba, esperé un momento más, decidí marcarle a su celular y me mandaba a buzón. Pasaban las horas y comenzaba a preocuparme y para no sentir eso le mandaba mensajes a la otra para distraerme un rato.

Llegó la media noche y ella aun no aparecía, insistía con el celular y nada. Me quedé dormido en el sofá esperando a que llegará y pensando todo lo que le iba a decir y reclamar.

Escuché en la mañana cuando la puerta se cerró con fuerza como azotándola y era ella, inmediatamente me levanté enfurecido y cuando iba a decirle la primera palabra, me puso en la cara un sobre cerrado y me dijo que eran los papeles de divorcio.

No había que los uniera más como hijos así que no teníamos por que hacer las cosas más difíciles, mencionó que sólo venía a recoger sus cosas y se marchaba, me quedé sin palabras.

¿Qué había pasado? ¿Desde cuándo?

Ella se fue, su aroma se fue, su cuerpo dormido e indefenso y bajo mi protección se había ido, años de compartir tantos momentos se habían ido tras esa puerta. Escuché mi celular que había llegado un mensaje y era la otra, le contesté bastante seco y cuando colgué comencé a llorar y ver que por tan poco había perdido todo.

Con mi mujer yo quería toda una vida y eso se había acabado.

Tome de nuevo el celular queriendo comunicarme con mi mujer y solo me mandaba a buzón.

Es por eso que estoy aquí, porque no sé qué hacer, la extraño y la necesito, aun no firmo los papeles de divorcio porque no quiero que se me vaya así de las manos, no he podido con ella aclarar cosas o al menos pedirle perdón…

Me siento tan desesperado, es la primera ves que acudo a un lugar así, para que me aclare la mente, ayer fui a una iglesia para que le ablande su frió corazón o calme su dolor.

De verdad la amo, fui un idiota al ilusionarme con la otra. Mi vida está con mi mujer, la sorpresa que tenía antes que la otra llegará y que me mata , es que estaba listo para ser padre y pasar con ella esa etapa tan maravillosa que cuentan.

¿Qué hago? Han pasado tres semanas y no la he visto, ha cambiado de trabajo y ni su familia me dice dónde está. Siento como si se hubiera esfumado de la faz de la tierra.

La extraño …

Que te puedo decir, es el pan de cada día, ella no va a regresar pues la heriste hasta lo mas profundo de su ser, es claro que aun te ama pues no te quiere ver para no llorar y que te des cuenta que está totalmente destruida, quiere estar alejada de todo lo que le hacía daño y eso eras tu. Respeta sus decisiones y si en el momento en que ella te reclamaba día a día te molestabas, pues hiciste mal, era el momento en hablar con ella y abrazarla aunque fuera el mismo tema. Sabes que te hablo como médico pero eres mi amigo así como de ella. Te espero mañana a la misma hora y hoy te desahogaste mañana iniciaremos la etapa de resignación.

 

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2 pensamientos en “Terapia – Él

  1. Antes pensaba que algunos cosas si duraban para siempre pero al envejer diariamente uno se da cuenta que la caducidad y prescripcion también son parte de los sentimientos cualpando no sé si de manera correcta a la monotonía… El amor está condenado al decir consumaron su amor con el matrimonio osea ya no hay más y de ahí en adelante todo será igual… cuanto te dura?… 5, 3, 10 años??, Meses??, Dias?… Jajajjaj. Que tristeza.. Buen texto saludos Yezidy

    1. PFF Creo que ni cuenta te das del tiempo… sólo llega y ya invadio todo en el hogar. Saludos oigres!!! un fuerte abrazo 😉

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