Tras las puertas del closet

Cuenta la historia, que hace mucho tiempo un niño como de 7 años, tenía mucho miedo a la oscuridad, decía que veía sombras en el closet y bajo su cama, que los monstruos no lo dejaban dormir y al meterse a sus sueños hacia que todo cuan bonitos eran se transformaban en pesadillas.

Ya no quería dormir

Estaba siempre de mal humor y había olvidado sus juguetes. Sucede que una noche estaba cansado ya de acostarse con mucho miedo y llorar, recordó que su mamá le decía que él en su mente tenía muchos poderes y todo lo que pudiera crear en su imaginación lo podía hacer. Una noche cerró y apretó sus ojos en su mano imaginó una espada como la de un juego que le gustaba mucho, un escudo que lo iba a proteger por si alguien quería lastimarlo y por supuesto una armadura, pronto iba caminando por un sendero de piedras, lo demás era oscuridad, escuchó que alguien lo seguía y el niño levantó su espada.

– ¡No me hagas daño! – Gritó aquél ser.

Él niño se quedó parado observando que era eso, dicen que descubrió que era un monstruo enorme, de ojos saltones, con pelos en sus manos, una gran boca con dientes amarillos, sus pies eran gordos y tenía una joroba y todo de color rosa, él niño al verlo bien ya no se asustó, el quien tenía miedo era el monstruo. El niño bajó la guardia y le dijo:

-Tu eres el monstruo que vive en mi closet y me asusta todas las noches, ¿por qué ahora tú me tienes miedo?

– Nuestra intención no era espantarte, lo que buscábamos era que jugaras con nosotros un rato, somos criaturas que los niños crean en sus sueños y nos olvidan, después pasa el tiempo y nos tienen ya miedo, eso nos pone muy tristes pues tenemos un lugar maravilloso y fantástico creado para ustedes por nosotros. Ven toma mi mano y síguenos.

El niño al momento de tomar su mano y tras esa oscuridad salieron muchos seres que en su rostro dibujaban una sonrisa, brincan y festejaban, en ese momento se dio cuenta que el camino era de su cama al closet, salió una sombra que abrió las puertas y quitó la ropa. Había todo un mundo, todos brincaban y le hacían señas que los siguiera, había un sol que iluminaba aquel mundo.

Muchos castillos, montañas que rodeaban todo el lugar, había un mar donde criaturas jugaban en él, a lo lejos se veían ballenas que echaban agua de su joroba, delfines que jugaban entre ellos , un arcoíris tan alto que parecía mágico, los arboles todos tenían frutas que se podían comer, muchos gatos y perros jugando y corriendo, ah y se dio cuenta que el piso era como de juguete inflable.

El niño no lo podía creer era todo eso existía en su sueño

-Ves no somos malos, mira allá en aquél parque están las sombras, los niños nunca les dibujaron carita, pero ellos siempre están alegres, si ves allá más lejos cerca de las nubes de algodón, están los monstruos más grandes y todos son muy amigueros a veces, nos aburrimos de jugar entre nosotros, queremos jugar con ustedes cuando duermen y sueñan, pero nos tienen miedo y se alejan. Aquí puedes hacer lo que quieras, puedes crear lo que gustes todo es posible, hasta puedes volar y caer entre pelotas, puedes comer de las nubes, cuando llueve es agua de horchata y otras veces de fresa con uva, el mar es de todos los sabores, donde termina el arcoíris que ves hay un cofre lleno de dulces y sorpresas.

Él niño se quitó rápido la armadura y se fue corriendo por todos lados, brincó tan alto que llegó hasta las nubes de algodón y comió demasiado que casi se acaba una nube, se dejó caer en el mar y las sombras lo cacharon.

– mmm… deliciosa el agua, perdonen si les tuve mucho miedo, pero no sabía que ustedes me llamaban a jugar.

Todos reían y jugaban con el niño, hasta que él sol comenzó a meterse y era claro que él niño pronto tenía que despertar, desde esa noche ya no tuvo miedo pues fue valiente y esa fue su recompensa.

Los monstruos le dijeron solo una regla al niño, si quería ir a ese mundo no tenía que dormir con mamá, pues mamá ya era grande y se podía despertar y ellos no podían salir por el niño para ir a jugar. Desde ese entonces cada noche el niño iba a jugar y nunca volvió a tener miedo.

Ahora tu pequeñito no temas de lo que ves, sólo tienes que cerrar tus ojitos e irte con gusto a ese lugar donde grandes monstruos te esperan tras las puertas de tu closet para jugar.

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2 pensamientos en “Tras las puertas del closet

  1. Que linda historia, muy propia para los niños y perfectamente bien explicada para quitar ese temor que pueden tener en sus terrores nocturnos, gracias por enseñarnos esta faceta diferente yezidy!!

    1. Fue una petición de una seguidora y me comenta que quedó muy satisfecha, pero creo mas yo al saber que a un público tan exigente como los niños, les encantó !!!!

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