Vampirya

El día y la hora ya estaban confirmados, cuando llegó el momento ahí estaban los dos. El ambiente era frió y un poco tenso, ella estaba callada pero inquieta, él un poco desconcertado. 

Cuando estaban sobre la cama ella se quitó la ropa y él vio que sus piernas y su cara estaban mas delgadas que nunca, pero lo que él no sabía es que ella  desde hace mucho tiempo atrás no comía y estaba muy hambrienta.

Ella veía sus formas y aún no podía creer que ese humano le hacía latir su frió y duro corazón. ¡Pero tenía hambre! De probar su dulce néctar que siempre olía a través de su piel.

En una ocasión   ella olio su pecho desnudo y le dijo que su aroma era increíblemente delicioso. ¡Si! a sangre fresca de la cual ella deseaba tener corriendo  por sus venas a como fuera lugar.

Regresando al momento del principio, él tan dulcemente y ambos recostados sobre la cama, la puso en su regazo y con su mano tocaba los pómulos de ella que estaban tibios, él vio sus ojos vidriosos fue cuando se dio cuenta que algo no estaba bien pero no entendía que, para evitar preguntas ella comenzó el ritual, lo despojó de sus ropas y sin mas comenzó hacerle un oral.

Aquel hombre le encantaban los labios carnosos de esa mujer, su lengua húmeda y  caliente que hacia movimientos que sólo ella los podía hacer, sus labios abrazaban y apretaban  su miembro en el punto exacto, él se estremecía de tan dulce placer, ella sentía como sus piernas se erizaban, los gemidos de él eran una melodía para ella.

Ella por su mente imaginaba arrancarlo en ese momento y beber de su éxtasis, pero no, ella amaba verlo disfrutar.

Su saliva se hacía más intensa pues el sabor de ese hombre era único,  él la tomaba del cabello para poder metérselo todo a la boca pues hasta los movimientos de su garganta los podía controlar bastante bien haciendo que él sintiera esas ganas de explotar ahí mismo.

Llegó el momento donde él ya no aguantaba más y tan sólo quería poseerla,  como muchos hombres deseaban pero extrañamente sólo lo elegía a él siempre y por encima de muchos.

Sin mas ni más él la acostó y le abrió las piernas, él entró sin demora y ambos gimieron de tan rica sensación, ella temía un poco pues sabia  que el cruce de los cuerpos podía llamar a los demonios para comer las sobras que ella siempre dejaba.

Él podía sentir su humedad y calor en cada entrada y salida de su miembro, veía como ella se retorcía de placer, como se tomaba sus pechos y los apretaba otras veces los juntaba para que él los chupara a los dos al mismo tiempo.

Los tenía durísimos,  grandes y sonrojados.

Ella desde abajo podía ver como él cerraba sus ojos y se dejaba llevar por ese placer inexplicable que solo encontraba con ella pero lo que mas le llamaba la atención era ver su vena hinchada de su cuello, podía oler la sangre fluir a toda velocidad por la reacción de su cuerpo, podía escuchar su corazón latir a mil por hora mientras él la seguía cogiendo, ella tocaba las formas de su rostro hasta llegar a su cuello, por un momento pensó hacerle una cortada con sus afiladas garras y que desde ahí chorreara la sangre para que ella explotara en un orgasmo sin igual y bebiera esa sangre que tanto deseaba.

Él la ponía de miles de posiciones pues en cada una encontraba un placer diferente. Las cosas cambiaron cuando ella logró sentir los demonios que estaban ocultos entre las sombras ansiosos de la señal para abalanzarse contra él y comer todo cuanto pudieran.

Ella al sentirlos buscó la mirada de él para no arrepentirse de lo que planeaba hacer, ella estaba segura que ese hombre mortal tenía algo mas que una dulce sangre y claro, esas formas que la hacían enloquecer.

Ella mientras seguía siendo penetrada por él lo recostó sobre la cama y ahora era el turno de ella de dominarlo, mientras él disfrutaba, ella tocaba su pecho para sentir una ves mas su corazón latir, verlo y sentirlo…

Le cerró sus ojos suavemente y sin que él se diera cuenta ella comenzó el ritual, los demonios en las sombras se quedaron impactados al ver lo que su ama estaba haciendo  regresarlos a las profundidades del abismo, ellos molestos trataban de salir para retarla, ella con un símbolo que dibujo sobre el pecho de él para protegerlo por siempre e hizo que aquellos seres regresaran de donde venía, ella se mordía los labios por lo que acababa de hacer y sobre todo por que sabia que esa noche cambiaría por completo toda su vida. 

Ella lo hizo venir y sintió como todo su liquido le invadió esa parte, con su vagina apretaba su miembro para exprimirlo y que todo lo echara ahí.

Por un momento sus ojos de él se pusieron en blanco al experimentar un orgasmo indescriptible.

Cuando todo termino ella tomó su camino y él el suyo, prometiéndose volver a verse muy pronto, ella esperó a que cayera la noche y en un callejón oscuro llevó a un joven con mentiras, ese joven estaba perdido por la belleza de esa mujer a la luz de la luna, ella lo puso sobre la pared dejando que las manos de él recorrieran todo su cuerpo.

Ella comenzó a besarle el cuello y en ese momento lo mordió, chorros de sangre salpicaban hacia su boca, él trataba de defenderse pero era demasiado tarde, estaba completamente dominado hasta que se desvaneció por completo,  de entre las sombras salieron aquellos demonios y sin miedo a su a ama se acercaron para alimentarse todos juntos en un gran festín de sangre y tripas regadas.

Ella al final se aseo la sangre que estaba en su ropa y se fue,  dejando a los demonios alimentarse muy bien.

Caminaba bajo esa increíble noche  y en su vientre comenzó a sentir los primeros latidos del ser que comenzaba a crecer en sus entrañas violando los pactos entre ellos y los mortales.

No le importaba pues fue concebido con todo el amor de aquel hombre de facciones encantadoras y manzana salida haciendo caer en tentación aquella vampira salida de los abismos misteriosos de la pasión.

 

 

 

 

 

 

 

2 pensamientos en “Vampirya

  1. Genial, marabilloso como siempre, me encanta todo lo que escribes,,, SIGue asi,,,

    1. Muchas gracias !!!!

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